Griñán habla de optimismo y asegura que la Junta invertirá en obra pública y medidas para fomentar la liquidez económica

SEVILLA, 27 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, reconoció hoy que aunque los datos sobre el desempleo son malos, atendiendo a los datos de la EPA del primer trimestre hay que ser optimista, a la vez que no dudó en anunciar que su Ejecutivo continuará invirtiendo en obra pública y en vivienda, así como en poner en marcha medidas de fomento de la liquidez.

En declaraciones a la SER recogidas por Europa Press, Griñán destacó que mientras no se funcione el problema del dinero, la economía no se va a recuperar, por lo que subrayó que su Gobierno no dejará de poner en marcha medidas destinadas a paliar la falta de liquidez y de dinero.

"Hay una crisis económica derivada fundamentalmente de la falta de liquidez y de dinero, hoy no circula como hace dos años el dinero en la economía", apuntó Griñán, que destacó que lo "primero que hay que arreglar es la circulación, ya que es una crisis del capital y por lo tanto lo primero que hay que arreglar es que funcione algo que no está funcionando, que es el capital".

En este sentido, centrado en Andalucía, el presidente de la Junta dijo que atendiendo a los datos de la EPA del primer trimestre, habría que mantener una cierta cautela, "pero hacia el optimismo, pues en Andalucía somos el 60 por ciento del aumento de la población activa en el primer trimestre de este año, y sin embargo, sólo hemos contribuido con el 9 por ciento del aumento del paro". "Andalucía ha recibido un poco mejor en este primer trimestre", indicó.

Asimismo, Griñán hizo un análisis de la situación que le llevó a concluir que "hace 15 años también había cuatro millones de desempleados lo que pasa es que había siete millones menos de españoles trabajando que ahora".

"Ahora hay más de un millón de personas trabajando por encima de la que había en 2004, por lo que es verdad que se ha producido un fenomenal aumento de la población activa, de hecho, de los cuatro millones de parados, un millón son inmigrantes", reflexionó Griñán, que apuntó que "ahora somos un país que tiene una altísima tasa de desempleo, pero tenemos más de un millón de personas trabajando que hace cinco años, cosa que no ocurre en otros países de Europa".