Los grupos minoritarios centran la última jornada del debate

MADRID (Reuters) - El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, escuchará el miércoles las críticas de los grupos minoritarios del Congreso, después de toparse ayer con el rechazo frontal de los principales partidos a sus propuestas económicas en la primera jornada del debate sobre el Estado de la Nación.

Zapatero, que presentó una larga lista de apoyos a la economía compaginada con un recorte de 1.000 millones de euros del gasto público, defendió sus recetas contra la crisis durante un debate agrio que se perfila como uno de los más difíciles desde que hace cinco años llegó al poder.

La segunda jornada verá las intervenciones del Grupo Mixto, UPyD, CC, Na Bai y UPN, después de lo cual los distintos partidos presentarán sus propuestas, que se votarán la próxima semana.

La difícil situación económica, que ha elevado el desempleo en España hasta más de cuatro millones de parados, ha marcado este debate, en el que el Gobierno ha propuesto recortes en el impuesto de sociedades e IRPF de pequeñas empresas o autónomos que mantengan o generen empleo.

Una de las medidas más impopulares de las propuestas ayer es el fin de las deducciones fiscales a la adquisición de una vivienda para las rentas superiores a los 24.000 euros anuales. La medida no afectará a las hipotecas ya constituidas.

Zapatero anunció también ayudas directas al sector del automóvil con aportación pública y privada, con una subvención para adquirir un nuevo vehículo de hasta 2.000 euros.

Además, dijo que modernizará las aulas a partir de septiembre con el reparto de un ordenador portátil a cada uno de los 420.000 alumnos de quinto de primaria de colegios públicos y privados concertados.

El Ejecutivo, que no cuenta con mayoría absoluta en el Congreso, deberá consensuar la mayor parte de las medidas anunciadas con otras fuerzas políticas para lograr su aprobación.

Todos los grupos políticos, incluidos PNV y CIU, aliados en el pasado de Zapatero, rechazaron las medidas planteadas por el jefe del Ejecutivo, que tuvo que enfrentarse a reproches por una falta de reformas estructurales.

"Recesión, déficit, deuda y un paro galopante: este es el estado de la nación sin maquillajes y sin aspavientos, todas las palabras se han quedado cortas", dijo el líder del PP, Mariano Rajoy, durante su intervención, en la que enumeró todas las cifras económicas negativas registradas en el último año en el país y se enzarzó en un enconado enfrentamiento dialéctico con el presidente del Gobierno.