Metrovacesa y Gecina tratarán mañana sus contenciosos en el consejo de la francesa

MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

Metrovacesa y su participada Gecina se verán mañana miércoles en la reunión del consejo de administración de la inmobiliaria patrimonialista francesa, en la que la empresa española tiene un puesto que ocupa su consejero delegado, Eduardo Paraja.

Durante la reunión está previsto que se traten las diferencias que Gecina y Metrovacesa, segundo accionista de la empresa francesa, con un 26,9% de su capital, mantienen fundamentalmente sobre la conveniencia de ejecutar un acuerdo de segregación firmado en 2007, según apuntaron a Europa Press en fuentes del sector.

La reunión del consejo tendrá lugar días después de que el Tribunal de Comercio de París acordara, a petición de Metrovacesa, limitar al 20% los derechos de voto en Gecina de su presidente y primer accionista Joaquín Rivero, pese a que, junto con su socio Juan Bautista Soler, controla el 31,5% de la compañía.

Asimismo, el consejo se reúne después de que Metrovacesa solicitara contar con una mayor representación en este máximo órgano de gestión la empresa. Esta petición provocó que la junta general de accionistas de la empresa francesa se aplazara hasta el próximo 15 de junio.

Además, las dos empresas mantienen sus diferencias sobre la oportunidad de concluir el proceso de segregación abierto desde 2007.

Gecina rechaza abordarlo tras la reestructuración accionarial registrada en Metrovacesa, por la que un grupo de seis bancos arrebataron las acciones y el control de la empresa a la familia Sanahuja (que fue quien firmó el acuerdo) al ejecutar su deuda.

De su lado, la inmobiliaria española insiste en que el acuerdo sigue vigente. De hecho, las entidades que actualmente controlan la compañía han fijado un plazo a Gecina para abordarlo con la advertencia de que, en caso contrario, emprenderán las acciones legales pertinentes.

En la actualidad, el acuerdo de separación está pendiente de que Gecina aporte a Metrovacesa un conjunto de edificios de oficinas de París valorados en unos 1.700 millones de euros a cambio de la participación del 26,9% que la española tiene en la empresa gala.