PSOE murciano dice que los escándalos Calblanque y Zerrichera son la concepción del PP acerca de la sostenibilidad

Rosique destaca el papel de la Iniciativa Popular, un procedimiento donde los ciudadanos pueden denunciar abusos urbanísticos

MURCIA, 29 (EUROPA PRESS)

La diputada regional del Partido Socialista de la Región de Murcia (PSRM), Teresa Rosique, afirmó hoy, junto a la candidata socialista al Parlamento Europeo, Gloria Martín, que los "escándalos" de Calblanque o La Zerrichera "muestran la concepción que el Partido Popular (PP) tiene de la sostenibilidad urbanística y de la protección del medio ambiente".

De este modo, Rosique destacó la importancia que tiene para el Parlamento Europeo el respeto al medio ambiente y la sostenibilidad del crecimiento urbano. Así, la Unión Europea (UE), que no goza de competencias en Urbanismo, "manifiesta su voluntad a través de sus Directivas Europeas, vinculantes en los objetivos y en los plazos, y en donde se garantiza el respeto a la naturaleza", indicó.

La diputada regional citó alguna de esas directivas como la que contempla la creación de la 'Red Natura 2000', una red ecológica europea de conservación de la biodiversidad que consta de Zonas Especiales de Conservación designadas de acuerdo con la Directiva Hábitat, así como de Zonas de Especial Protección para las Aves establecidas en virtud de la Directiva Aves.

Y es que, según indicó, el Partido Socialista tiene como prioritario "un marco de desarrollo territorial y urbanístico orientado, fundamentalmente, al interés general y al bienes social, porque para los socialista ese es el objetivo de cualquier desarrollo urbanístico", y añadió que "no es lo mismo el enfoque socialista de respeto al medio ambiente que el del PP, de liberación total del suelo".

Para Rosique, lo único que ha conseguido el modelo "insostenible" de crecimiento del PP es "una especulación masiva en este país y una burbuja inmobiliaria con los pies de barro que, ahora, está ocasionando tanto sufrimiento a los sectores económicos españoles y, en concreto, de la Región de Murcia".

Al hilo, la diputada socialista destacó el papel que tiene la Iniciativa Popular para la UE, un procedimiento donde los ciudadanos pueden dirigirse al Parlamento Europeo para denunciar abusos urbanísticos o deterioro del medio ambiente. Rosique indicó que, en estos últimos años, "llegaron miles de quejas en esta materia debido al modelo de desarrollo del PP en determinadas comunidades autónomas".

En este sentido, destacó dos actuaciones "modélicas" del Parlamento Europeo en esta materia en la Región de Murcia, "que sirven para ver como se posiciona el PP respecto a estas directivas europeas y como las incumple". La primera de ellas, "el escándalo de Calblanque, donde el PP estaba dispuesto a desproteger una zona de alto valor ambiental (ZEPA Y LIC) para favorecer el interés privado".

"Similar, aunque más grave, es el caso de la Zerrichera, donde los Populares intentaron cercenar la preservación del medio ambiente en un espacio tan importante como es la Sierra de la Almenara e intentando construir 4.000 viviendas donde no era posible construir ninguna", subrayó Rosique.

En ambos casos, la Unión Europea obligó al Ejecutivo murciano a dar marcha tras, aunque en el caso de la Zerrichera "esa marcha atrás estuvo motivada además por unas actuaciones judiciales que tienen imputados a siete altos cargos del PP y que obligó a la Comunidad Autónoma a renunciar a la construcción de esas 4.000 viviendas".

Por su parte, Martín explicó que el Partido Socialista defiende una nueva cultura del territorio fundamentada en un desarrollo responsable y sostenible, sobre la base de políticas medioambientales. "Creemos que el desarrollo urbanístico tiene que ir en beneficio de la colectividad y no de particulares, evitando modelos de crecimiento incontrolado y frenando la especulación urbanística de la que tanto sabemos en la Región de Murcia".

Finalmente, la candidata socialista al Parlamento Europeo afirmó que "el PP ha practicado un urbanismo salvaje, caracterizado por la falta de un aprovechamiento público y por el desprecio más absoluto al medio ambiente y a la más mínima planificación".