Tres promotoras de Valladolid son las primeras en ofrecer VPO en suelo libre con descenso de los precios hasta un 20%

VALLADOLID, 4 (EUROPA PRESS)

Las promotoras vallisoletanas Guadalmina (Grupo Parquesol), San Martín La Overuela y Prigot S.A, fueron las primeras de la ciudad en firmar con el Ayuntamiento sendos acuerdos que supondrán la venta de 101 viviendas de protección oficial en suelos inicialmente planificados para el mercado libre, lo que supondrá rebajas de hasta el 20 por ciento en los precios.

El alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, firmó hoy los acuerdos con las tres constructoras que, como reconoció el consejero delegado de Parquesol Inmobiliaria, Manuel Rodríguez Acosta, permite a las compañías "no parar la actividad" aunque con un ajuste del precio que deja los márgenes de beneficios en niveles "nulos o casi nulos".

Así, como explicaron los constructores, las dificultades para encontrar compradores de vivienda libre les ha llevado a adoptar la decisión de ofrecer los pisos con protección. "Las cosas están mal y en momentos complicados hemos tenido que unirnos en una decisión como esta", explicó el representante de Prigot, Carlos González Toribio.

En total serán 101 viviendas de protección oficial que se pondrán a disposición de los demandantes inscritos en la lista de la Junta de Castilla y León. En el caso de San Martín La Overuela, las 13 viviendas ya están construidas y forman parte de un bloque en el que la otra mitad se seguirá ofreciendo con precio libre. Sin embargo, como explicó su representante, Pedro San Martín, hasta ahora solo habían vendido un piso.

La promoción de Prigot, ubicada en Arcas Reales está ya en construcción y su precio inicial, que era de en torno a 196.000 euros en el mercado libre, se quedará en unos 152.000 euros para las 35 VPO que pretenden vender.

Por último, el proyecto de Guadalmina, perteneciente al Grupo Parquesol, aún no ha comenzado pero se ubica sobre un suelo en que se podían construir viviendas libres. Según el consejero delegado del Grupo, los precios previstos se van a reducir en torno a un 15 por ciento, pero los pisos estarán terminados con "las mismas calidades".

Así, las viviendas se pondrán en el mercado a unos precios sensiblemente inferiores a lo previsto, lo que supondrá, a juicio de Rodríguez Acosta, que los márgenes sean "escasísimos". Sin embargo, las compañías continuarán con la actividad y podrán seguir pagando a sus trabajadores.

El procedimiento de adjudicación será, como indicó el regidor vallisoletano, el habitual en las viviendas protegidas que realiza la Sociedad de Suelo y Vivienda (VIVA), sorteándolas entre los inscritos en la lista de demandantes de la Junta y con las condiciones de una antigüedad de al menos dos años con empadronamiento en la ciudad y no superar un tope de ingresos anuales. Además, en algunas de las promociones también se reservarán pisos para familias con hijos.

Tanto los constructores como León de la Riva consideraron que será posible vender todas las viviendas a los ciudadanos que resulten adjudicatarios. No obstante, el primer edil apuntó que en los últimos tiempos, como consecuencia de la recesión económica y la contracción del consumo puede haber más dificultades, por lo que mostró su deseo de que las entidades financieras concedan los créditos hipotecarios a los compradores.

Así, el alcalde añadió que, de los cerca de 10.000 demandantes que están actualmente registrados en la lista de la Administración regional en Valladolid "menos de la mitad reúne las condiciones", ya que recordó que la Junta en muchas ocasiones inscribe a muchas personas para "no tener problemas" y en las adjudicaciones se comprueba que no cumplen los requisitos. Además rechazó eliminar la condición del empadronamiento porque, insistió, el Ayuntamiento debe "dar prioridad a los que están tributando en Valladolid".

PRECIOS DEL SUELO

Con respecto a la crisis del sector inmobiliario, Carlos González Toribio, señaló que, a su juicio, el "factor principal" fue los elevados precios que se pagaron por parte de todas las promotoras para adquirir suelos urbanizables. "No se deberían haber pagado a lo que costaron, pero había que subirse al carro", recordó.

Asimismo, reconoció que quizás los constructores se "subieron a la parra" cuando el mercado inmobiliario mostraba un crecimiento constante. "Todos hemos tenido la culpa, pero aunque se viera venir era difícil ponerse de acuerdo para evitar la situación actual, porque cada empresa tiene su forma de trabajar", reflexionó el promotor.