El Consell asegura que las obras del Complejo Administrativo 9 d'Octubre transcurren según lo previsto

VALENCIA, 12 (EUROPA PRESS)

Las obras del Complejo Administrativo 9 d'Octubre transcurren según el ritmo de ejecución previsto cumpliendo los plazos determinados, según aseguró la Generalitat en un comunicado. En estos momentos, están totalmente terminados los muros pantalla perimetrales, a excepción de las dos zonas de afección, en las calles Rincón de Ademuz y Avenida 9 de Octubre, de las dos tuberías de riego que atraviesan la manzana de la cárcel y cuyo desvío está a punto de concluir.

En cuanto al movimiento de tierras en las zonas que no están afectadas por las canalizaciones citadas, se encuentra finalizado en los edificios números 1 y 4. Además de la garita y el tramo de muro perimetral recayente a la calle Luis Lamarca, también se ha mantenido una pequeña construcción aislada ubicada al oeste del edificio EP-2, por si fuera de utilidad para los nuevos usos proyectados.

Asimismo, han concluido los trabajos de demolición interior en los edificios EP-1, EP-2 y de revestimientos, falsos techos, tabiquerías y carpinterías en el EP-3, para poder acometer la rehabilitación de estos edificios originales.

Por otro lado, se encuentra hormigonada la cimentación del edificio nuevo número 4, junto con la primera planta de pilares y encofrado de forjado superior. En la zona, hay montadas cuatro grúas-torre y en estos momentos trabajan directamente en la obra 95 personas.

El complejo, que ocupara una superficie aproximada de 110.000 metros cuadrados, albergará diversas dependencias de la Generalitat, y supondrá un ahorro para la Generalitat de 7,5 millones de euros anuales en conceptos de alquiler, vigilancia y mantenimiento, según datos del Consell.

Además, el edificio "podrá asumir el crecimiento natural del personal al servicio de la Administración autonómica durante un largo plazo de tiempo", indicó la Generalitat, quien precisó que el complejo prevé la reestructuración de un edificio histórico en la ciudad, que conforma una apuesta para 2.500 funcionarios y que estará amortizada en catorce años.

Con este proyecto, "se recupera un edificio emblemático, se mejoran los servicios de atención al ciudadano y también se revitaliza el entorno", concluyó el Consell.