Un madrileño afincado en Torrijos (Toledo) gana el concurso para el diseño del logotipo de la Finca "El Borril"

TOLEDO, 23 (EUROPA PRESS) La Junta de Gobierno de la Diputación de Toledo, resolvió hoy el fallo del concurso de diseño de logotipo para la Finca "El Borril", emblema de los equipamientos ambientales de la Diputación provincial. El ganador ha sido Arturo Gallego, un madrileño residente en Torrijos, con 33 años, con una propuesta bajo el lema "Futuro y Naturaleza". Según informó la Diputación de Toledo en nota de prensa, la propuesta unifica los valores que defiende un centro creado para la divulgación de los recursos naturales del monte mediterráneo y la defensa de la fauna y la naturaleza autóctona de los Montes de Toledo. Más de 30 propuestas han sido enviadas al Servicio de Medio Ambiente de la Diputación de Toledo, que ha constituido un jurado especializado para determinar que la idea que más se ajustaba a las bases del concurso y que mejor reflejaba lo que significa "El Borril" para la educación medioambiental de la provincia de Toledo ha sido el trabajo de Gallego. "Futuro y Naturaleza" se ha alzado con el premio de 500 euros y la satisfacción para su autor por saber que, a partir de ahora, su logotipo formará parte indivisible de la imagen de "El Borril", un equipamiento que cumple 14 años en defensa del medio ambiente de la provincia de Toledo, con miles de visitantes cada año y de escolares, que conocen en sus dependencias la importancia de respetar y cuidar el medio natural como elemento necesario para la vida de las personas. La propuesta ganadora destaca por los colores utilizados y el diseño innovador, que une la larga experiencia del centro medioambiental y anuncia su ambición para el futuro, resaltando la vocación de educar en medio ambiente a las nuevas generaciones toledanas. La idea fundamental del logotipo es crear un símbolo que aúne todos los aspectos de la finca de una forma lo más compacta posible, que sea fácilmente identificable, que trabaje bien en distintos entornos y en distintos materiales y que su coste de reproducción sea contenido. La 'logomarca', según el propio autor, se divide en tres partes fundamentales en las que interactúan los colores y los símbolos, de tal modo que el artículo del nombre presenta un tono azul acorde con el cielo, el nombre de la finca juega con los colores marrón y naranja, en clara referencia a la tierra y apostando por un ligero toque de modernidad, y las hojas que coronan el nombre representan a la naturaleza. La propuesta del Servicio de Medio Ambiente determina la decisión de impulsar los equipamientos ambientales de la provincia y confirma la importancia de la concienciación general en materia de conservación y respeto al medio ambiente.