La confianza de los consumidores madrileños baja hasta los 22,7 puntos en lo que va de año, el 'suelo' del índice

Mejora el dato sobre las expectativas de la economía familiar en cuatro meses, pero la economía nacional se ve de forma más pesimista MADRID, 01 (EUROPA PRESS) La confianza de los consumidores madrileños bajó durante el primer cuatrimestre de 2009 en los 22,7 puntos, el 'suelo' de este índice que en el último año sólo ha sido superado por lo bajo en el segundo cuatrimestre de 2008, cuando quedó en los 22,6 puntos, según el Índice de Confianza del Consumidor presentado hoy por el delegado de Economía y Empleo del Ayuntamiento de Madrid, Miguel Ángel Villanueva. Este índice se calcula en base a cinco preguntas: cómo ven las familias su coyuntura económica actual, cómo ven la de la economía en general --juntas sirven para calcular el Índice Coyuntural--, cómo son sus expectativas familiares para dentro de cuatro meses, cómo son las de la economía en general para dentro de cuatro meses --juntas forman el Índice de Expectativas-- y si creen que éste es un momento adecuado para hacer grandes compras. Según el delegado, que el Índice se sitúe actualmente en los 22,7 por ciento es "muy bajo", e indica que este dato "ha encontrado su suelo", por lo que previsiblemente "permanecerá en estos niveles hasta que remonte la situación económica". Con respecto a los dos subíndices, el Coyuntural de la Situación Económica Familiar subió en este periodo hasta los 30 puntos (+2,5 puntos respecto al cuatrimestre anterior), lo que indica, según el edil, que "las familias son optimistas respecto a su situación familiar y confían en las posibilidades de su propia familia". "La tendencia de considerar la familia como un refugio en épocas de crisis se ha visto acentuada en el último año", añadió. Sin embargo, el Índice Coyuntural de la Situación Económica Nacional está "en mínimos", según Villanueva, ya que se sitúa en los 4,4 puntos, frente a los 10 puntos que consiguió en el último cuatrimestre. "Los madrileños son muy pesimistas respecto a la situación económica general", apostilló. Así, según los datos del Barómetro "la situación de los hogares no es tan mala como la percepción que se recibe de la situación económica nacional, ya que el 91,9 por ciento de los madrileños creen que ésta ha empeorado (+32 por ciento respecto al mismo periodo de 2008). Además, frente al 27,5 por ciento de madrileños que hace un año creía que la situación económica se mantenía estable, ahora sólo un 6,5 por ciento piensan así, y sólo un 0,7 por ciento cree que se está mejor. A nivel familiar, el 2,8 por ciento ve su situación económica mejor que hace un año (-18,1 por ciento), el 54,3 por ciento la ve igual (+8,6 por ciento), y el 42,6 por ciento la ve peor (+1 por ciento). Este último dato se ha reducido con respecto a los últimos cuatro meses de 2008, cuando la mitad de los madrileños veía su economía doméstica empeorar. PERSPECTIVAS DE FUTURO Con respecto a las expectativas de las familias con respecto a los próximos cuatro meses, a nivel familiar el índice pasa de los 35 a los 36,6 puntos, experimentando una "ligera mejoría". Sin embargo, la economía nacional se ve cada vez con ojos más pesimistas, ya que si a finales del año pasado el índice de confianza en este sentido era del 26,4 puntos, ahora sólo llega a los 16,4 puntos sobre cien. La distancia entre ambos datos es de 20,2 puntos cuando hace sólo cuatro meses era de 8,6. Así, la evolución de estos datos ha sido diversa. Mientras a nivel doméstico el 30,2 por ciento cree que en el próximo cuatrimestre su economía irá peor (21,5 por ciento hace un año, y 37 por ciento hace cuatro meses), el 61,7 por ciento cree que irá igual (48,5 por ciento hace un año y 44,3 por ciento a finales de 2008). Sólo un 3,4 por ciento ve que su economía mejorará frente al 12,7 por ciento que se sentía así hace un año y el 7 por ciento que lo hacía en el último cuatrimestre del año pasado. Respecto a la economía nacional, las expectativas de empeoramiento llegan al 70,8 por ciento de los madrileños, cuando hace un año eran el 32,1 por ciento los que pensaban así, y el 55,3 por ciento hace cuatro meses. Los que creen que seguirá igual suman el 21,4 por ciento de la población (33,5 por ciento hace un año y 28,9 por ciento hace cuatro meses), y los que están seguros de que mejorará son el 3,5 por ciento (12,2 por ciento hace un año y 8,1 por ciento a finales de 2008). MOMENTO DE COMPRAS Por último, en lo que respecta al momento para realizar grandes compras, el 61,9 por ciento de la población cree que es un mal momento (67,5 por ciento hace un año y 64,7 por ciento en el último cuatrimestre de 2008), aunque el 10,7 por ciento lo ve como un momento favorable (12,1 por ciento hace un año y 18,3 por ciento hace cuatro meses). El 23,2 por ciento restante es indiferente (+7,9 por ciento respecto a hace un año y +9,1 por ciento respecto a finales de 2008), algo que el delegado justificó diciendo que probablemente se debe simplemente a la incertidumbre respecto al futuro, que no permite estar seguro de si dentro de unos meses las perspectivas serán mejores por lo que no hay razón para esperar o para dejar de hacerlo. Con estos datos en la mano, Villanueva apostó por la necesidad de "trabajar para recuperar la confianza de los consumidores como paso previo imprescindible para la recuperación económica". "A Madrid le afecta la crisis menos de media que a la Comunidad de Madrid o al resto del país, pero también afecta. El Ayuntamiento trabaja y seguirá haciéndolo con los agentes sociales para fortalecer y recuperar la economía de la ciudad. No es una tarea fácil y exige la participación de toda la sociedad civil", recordó el delegado. Según el responsable municipal, este mejor comportamiento de la economía de la ciudad deriva de la menor dependencia que Madrid tiene del sector inmobiliario, uno de los más afectados por la crisis. "En Madrid, el 80 por ciento del PIB procede de los servicios y de la llamada servindustria", apostilló. En cualquier caso, será necesario "hacer más competitiva la economía madrileña" para superar la actual coyuntura, lo que pasa por tomar medidas de diálogo social, apoyar las exportaciones y vencer las barreras que limita la competitividad de las empresas y tener políticas constantes de inversión en infraestructuras para que las pymes puedan continuar trabajando. En este sentido, las administraciones públicas deben además afrontar el pago de sus proveedores. "Madrid saldrá antes de la crisis si las administraciones y la sociedad civil tiran del carro para fortalecer nuestro sector productivo", añadió el delegado, puntualizando que reactivar la economía necesitará que antes "cambie la percepción subjetiva que los ciudadanos tienen de ella".