La confianza de los consumidores madrileños se estanca en "mínimos históricos" y el 48,4% de las familias reducen gastos

El 17% de los hogares dicen tener dificultades para afrontar sus pagos y un 26% ha decidido ahorrar más por si la situación no mejora

MADRID, 20 (EUROPA PRESS)

La confianza de los consumidores madrileños se situó en los 22,8 puntos, estancándose en "mínimos históricos" desde hace ya un año, cuando el dato bajo desde los 31,4 puntos hasta los 22,6 puntos, el "suelo en el proceso de deterioro que estalló hace un año y se fraguó mucho antes", según explicó hoy el delegado de Economía y Empleo del Ayuntamiento de Madrid, Miguel Ángel Villanueva, durante la presentación del Barómetro de Consumo de la Ciudad de Madrid correspondiente al primer cuatrimestre de 2009.

En cuanto a la valoración de la economía familiar, los madrileños le dan 30 puntos, mientras que se desploma su valoración de la situación económica del país: en un año se ha pasado de 23,7 a 4,5 puntos, por lo que "las expectativas de los madrileños sobre la evolución de su situación económica (36,8 puntos) son mejores que la valoración que hacen de su situación presente, pero las expectativas sobre el futuro inmediato del país (16,6 puntos) siguen empeorando", subrayó el concejal.

Para los próximos meses se espera que el comportamiento de los hogares siga "una tendencia similar", ya que "desde hace tiempo (la percepción) se encuentra en mínimos de confianza por lo que "parece demasiado pronto para intuir, no digo un 'brote verde', sino su simple apariencia". "En estos momentos no veo que en los próximos meses se vaya a producir una evolución positiva en el índice de confianza del consumidor madrileño", pronosticó.

En cualquier caso, reconoció que en caso de que Madrid sea elegida sede olímpica para los Juegos de 2016, eso "podría ser un motor de desarrollo extraordinariamente importante para Madrid", y afirmó que "España saldrá de la crisis" aunque el debate es sobre "en qué condiciones". "Madrid estará en las mejores condiciones y con la mayor capacidad para afrontar el nuevo escenario económico mundial que salga de esta situación", añadió.

Con respecto a las medidas anunciadas por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Debate sobre el Estado de la Nación de la semana pasada, Villanueva afirmó que "no existen propuestas" ya que "la resolución de ayer no tiene absolutamente nada que ver con lo anunciado por Zapatero". "Se demostró que sus propuestas son totalmente descafeinadas, que no existen", apostilló el responsable de Economía municipal.

PREOCUPACIÓN GENERALIZADA

Con respecto a este estudio periódico, que en esta ocasión ha prestado especial atención a "la realidad y reacciones del consumidor madrileño ante la crisis", el 38,2 por ciento de los hogares está preocupado por la situación laboral de alguno de sus miembros y el 37,9 por ciento, por la falta de perspectivas sobre el futuro de la economía, lo que explica este bajo nivel de confianza.

La consecuencia ha sido que los ciudadanos de Madrid han modificado sus hábitos de consumo, con un 48,4 por ciento de los hogares que han decidido reducir sus gastos, frente al 51,6 por ciento que piensa mantenerlos o aumentarlos. Además, un 25 por ciento de los madrileños aplazará inversiones importantes, tales como la compra de un nuevo automóvil (24,7 por ciento), de mobiliario y electrodomésticos (24,2 por ciento), las reformas del hogar (26,3 por ciento) o los viajes (24,4 por ciento).

También se han notado los cambios en el sector alimentario, ya que ahora el 42,4 por ciento de los vecinos admiten que comen en casa o llevan comida al trabajo, el 44,6 por ciento frecuenta menos servicios hosteleros y el 42,2 por ciento ha reducido su asistencia a espectáculos, algo que "tiene efectos colaterales" en una economía basada fundamentalmente en los servicios, por lo que Villanueva pidió a "los madrileños cuya capacidad adquisitiva no ha cambiado que no modifiquen sus pautas de consumo", sobre todo teniendo en cuenta la "considerable" bajada de los precios.

Por otra parte, el 68,4 por ciento de los ciudadanos busca ahora más ofertas antes de comprar y otro tanto comprueba y compara los precios a la hora de decidirse. El 27 por ciento, por su parte, compra más congelados, y el 60,4 por ciento, productos más baratos, mientras el 56,2 por ciento es más estricto en la lista de la compra y el 29,3 por ciento compra menos productos.

"Sin embargo, los madrileños siguen siendo fieles a sus establecimientos habituales y sólo el 19,1 por ciento ha cambiado de comercios, tanto en comercios tradicionales como en grandes superficies", puntualizó el edil, resumiendo que "alimentación, bebidas y artículos de limpieza del hogar (15,5 por ciento) y transporte (18,4 por ciento) son los sectores en los que menos se piensa disminuir".

COMPRAS E INVERSIONES

El caso contrario se da en el sector no alimenticio, donde los datos del Barómetro muestran que el 54,2 por ciento de los madrileños aprovecha ahora más las rebajas, aunque a pesar de ello el 47,4 por ciento deberá comprar menos ropa este año. Los principales damnificados serán la ropa, el calzado y el ocio, con una reducción global del 33,7 por ciento.

En concreto, el 28,3 por ciento de los ciudadanos decide recortar gastos dejando el coche en casa, el 34,2 por ciento, comprando menos libros, películas o videojuegos; y el 27,3 por ciento, reduciendo los artículos de comunicación e informática.

Además, la bajada de los tipos de interés, el desplome de las bolsas, la caída de los dividendos o la desconfianza en los productos financieros ha causado también cambios en el comportamiento del 21,2 por ciento de los madrileños de cara al mercado financiero.

Así, muchos han decidido reducir sus gastos financieros pactando o retrasando los pagos (8,8 por ciento), ampliando los plazos de amortización (8 por ciento), cancelando créditos (9,6 por ciento), devolviendo compras financiadas (2,4 por ciento), reduciendo las compras a plazos (20 por ciento), unificando créditos (8,4 por ciento) o renegociando la hipoteca (14,4 por ciento).

Y es que el 17 por ciento de los vecinos de la capital admite tener dificultades para hacer frente a sus pagos, "una cifra destacable teniendo en cuenta el contexto económico de nivel de desarrollo de Madrid", tal y como evidenció el delegado, apuntando que el 26,3 por ciento de los madrileños ahorrarán más en el corto plazo, frente a un 74 por ciento que no lo hará porque no lo crea necesario o "porque no tenga capacidad".

En este sentido, las familias eligen ahora diferentes productos de ahorro en función de la seguridad que les ofrezcan, lo que hace primar el traslado de los ahorros a otras entidades bancarias que les parezcan más solventes (29,5 por ciento), la apertura de depósitos a plazo (20,5 por ciento), o el traslado de los ahorros a cuentas de alto interés (18,9 por ciento). Un 4,1 por ciento decide comprar deuda pública y un 5,3 por ciento, otros activos de renta fija.

El Barómetro se realiza en base a una encuesta a 1.150 familias de todos los distritos de la ciudad y en referencia tanto a la percepción de la situación económica como a la realidad sobre su situación personal o familiar.