La confianza del consumidor brasileño cae a los niveles más bajos desde 2005

  • Río de Janeiro, 26 mar (EFE).- La confianza del consumidor brasileño en la economía cayó en marzo a los niveles más bajos desde 2005, cuando se comenzó a elaborar la estadística, informó hoy el centro de estudios privado Fundación Getulio Vargas.

La confianza del consumidor brasileño cae a los niveles más bajos desde 2005

La confianza del consumidor brasileño cae a los niveles más bajos desde 2005

Río de Janeiro, 26 mar (EFE).- La confianza del consumidor brasileño en la economía cayó en marzo a los niveles más bajos desde 2005, cuando se comenzó a elaborar la estadística, informó hoy el centro de estudios privado Fundación Getulio Vargas.

El indicador, que es calculado con un baremo entre 0 y 200 puntos, descendió un 0,7 por ciento en el mes, hasta la marca de los 94,2 puntos.

Un 52,5 por ciento de los encuestados consideró que la economía brasileña está mal, frente a un 7,4 por ciento que le otorgó una buena calificación.

La FGV explicó que las perspectivas sobre el estado actual de la economía continuaron empeorando, mientras que aumentó ligeramente la esperanza en la recuperación futura.

Uno de los indicadores que empeoró fue el porcentaje de personas que se plantea comprar bienes duraderos en los próximos seis meses, que bajó hasta el 6,7 por ciento de los encuestados.

El porcentaje de brasileños que pretende reducir sus gastos en el próximo semestre se amplió hasta un 40,1 por ciento.

El estudio se basó en entrevistas realizadas entre el 2 y el 20 de marzo en cerca de 2.000 domicilios en seis de las principales ciudades del país.

La confianza del consumidor ha descendido constantemente desde octubre, mes en el que se comenzaron a sentir los efectos de la crisis en Brasil de forma patente.

En el último trimestre de 2008, el Producto Interior Bruto (PIB) brasileño registró una fuerte contracción, del 3,6 por ciento, que ha alarmado al Gobierno por la posibilidad de entrar en una recesión.

El Ejecutivo ha rechazado este extremo, pero ha modificado a la baja sus previsiones de crecimiento en 2009, hasta el 2,0 por ciento, tres puntos menos que el dato registrado en 2008.

Al mismo tiempo, se han tomado medidas para estimular la economía, como reducciones de impuestos, ayudas al crédito y el lanzamiento de planes para la construcción de infraestructuras y un millón de viviendas.

A pesar de que los indicadores de producción industrial y consumo continúan en mínimos en los primeros meses del año, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva insiste en repetir que el peor momento de la crisis "ya ha pasado", basándose en una tímida recuperación del mercado de trabajo, según el ministro de esa cartera Carlos Lupi.

En febrero se crearon algo más de 9.000 empleos formales, lo que supuso romper con una racha negativa, que había producido la destrucción de unos 700.000 puestos de trabajo en los últimos meses, según datos difundidos la semana pasada por Lupi.

Esos datos, sin embargo, no son el indicador oficial de empleo, que será divulgado hoy por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).