Las acciones de Facebook 'cotizan' con desplomes fuera de la bolsa


Mark Zuckerberg ha reconocido contactos con inversores para entrar en Facebook. (Foto: Facebook)

Mark Zuckerberg ha reconocido contactos con inversores para entrar en Facebook. (Foto: Facebook)

Mark Zuckerberg ha reconocido contactos con inversores para entrar en Facebook. (Foto: Facebook)

Mark Zuckerberg ha reconocido contactos con inversores para entrar en Facebook. (Foto: Facebook)

Era octubre de 2007 cuando algunos se volvieron a echar las manos a la cabeza. El fantasma de la burbuja puntocomparecía haber resucitado: Microsoft desembolsó unos 240 millones de dólares por el 1,6% del capital de Facebook, una red social de creciente éxito en todo el mundo y decenas de millones de usuarios. Aquella inversión dio a luz una alianza publicitaria entre el creador de Windows y el lugar de encuentro de moda en la Red. Lo que se interpretó como el germen de un matrimonio antiGoogle se quedó solo en eso, un comienzo y una ‘pequeña’ inversión. Fue la última ronda de financiación de la compañía.

Casi 18 meses después, los tambores de una nueva inyección de capital en Facebook vuelven a sonar con fuerza, aunque las cifras que se manejan distan años luz de la compra de acciones que realizó Microsoft en 2007, que valoró el 100% de la empresa en 15.000 millones de dólares. En las últimas semanas, el acercamiento de varios inversores vuelve a poner un valor sobre sus acciones pese a que no cotizan en bolsa. SegúnTechcrunch, los dueños de la empresa han recibido una oferta que valora Facebook en 8.000 millones, un 45% por debajo de aquellos guarismos y especula con un objetivo de ingresos para 2009 de 550 millones de dólares para la red social.

Interés del grupo ruso DST

The Wall Street Journal dijo el pasado viernes, citando fuentes conocedoras de los contactor, que el grupo ruso Digital Sky Technologies (DST), liderado por Yuri Milner y Gregory Finger, ha ofrecido 200 millones de dólares por el 2% de la empresa, que sitúa el precio total de Facebook en 10.000 millones, un 33% por debajo de la transacción de Microsoft en 2007, la última vez en que estos títulos cambiaron de precio. Porque Facebook ya ha dejado claro que, de momento, no quiere cotizar en bolsa, aunque no lo descarta a medio plazo. “Sé que para muchas empresas, salir a bolsa es el punto final o la meta. Para nosotros será un evento en el camino hacia dónde queremos llegar”, dijo Mark Zuckerberg, cofundador y consejero delegado de Facebook en declaraciones a Reuters la semana pasada.

Zuckerberg negó también que la empresa tenga necesidades de capital de forma inmediata, pero no descartó la entrada de inversores. “Si hay una inversión que se hace en muy buenos términos, vamos a considerarla por la única razón de tener más de colchó por si queremos hacer algo en el futuro (…) Algunos de los rumores que la gente ha estado publicando son simplemente diferentes conversaciones que han ocurrido, pero sobre las que no hay nada nuevo de qué hablar”, relató el primer ejecutivo de la empresa a Reuters.

Las acciones de los empleados

Detrás de estos contactos y para conseguir más capital estaría el vencimiento de las opciones sobre acciones de cientos de empleados de Facebook, según escribió Matt Marshall en VentureBeat el pasado 16 de mayo, soltando la liebre sobre la potencial compra de acciones de Facebook a distintos inversores. En este sentido, la compañía necesitaría alrededor de 150 millones de dólares para pagar dichas opciones y de ahí que haya salido en busca de potenciales inversores al mercado, que suministren efectivo a cambio de una presencia minoritaria como la que tiene Microsoft, sin derechos políticos o de voto en el consejo de administración. Facebook ha llevado a cabo una agresiva política de contratación, robándole ingenieros a rivales como Google o Microsoft.

El vertiginoso crecimiento de la red social, que alcanza ya a más de 200 millones de usuarios en todo el planeta, según sus cifras, le ha llevado a profesionalizar también sus órganos de gobierno, si bien, no todos los inversores que han metido dinero en los últimos años (más de 400 millones de dólares desde 2005) tienen derecho a sentarse en el consejo de administración. Microsoft, de hecho, no está allí. El último en llegar fue Donald Graham, consejero delegado de The Washington Post, así como varios de los inversores fundacionales de Facebook, como Peter Thiel, que pagó los primeros pasos de la red social con 500.000 dólares en el año 2005). También está Marc Andreessen, cofundador de los navegadores Mosaic y Nestcape, así como Jim Breyer, del fondo de capital riesgo Accel Partners.