Desarticulada una organización dedicada a falsificar tarjetas de crédito con las que estafó 1,5 millones de euros

MADRID, 31 (EUROPA PRESS) Agentes de la Policía Nacional han detenido a 25 miembros de un grupo organizado dedicado a falsificar tarjetas de crédito, cuyas numeraciones conseguía en países como Emiratos Árabes o Arabia Saudí donde los límites de crédito suelen ser más altos. La red procedía después a clonar en España las tarjetas para usarlas en comercios que colaboraban con ella y se encontraban en Castellón, Valencia y Tarragona. Los investigadores, que han intervenido 113 tarjetas duplicadas, dos lectores grabadores y dos armas de fuego, estiman que el dinero estafado supera el millón y medio de euros. La operación 'Grao' se inició a finales de abril de 2008 cuando se detectó la presencia en Castellón de varios individuos dedicados a realizar compras fraudulentas de efectos de alto valor en comercios de la provincia, así como en localidades de Valencia y del sur de Tarragona. Al parecer, la organización contaba con diversos proveedores de numeraciones en Europa, principalmente en Rumanía, y en países árabes como Emiratos Árabes o Arabia Saudí. Según informó la Policía en un comunicado, en estos lugares los importes de crédito aprobados por las entidades emisoras de las tarjetas suelen ser más elevados, por lo que permiten comprar objetos de mayor cuantía económica. Las claves de las tarjetas de crédito eran obtenidas en los países de origen de sus titulares y posteriormente eran falsificadas por los miembros de la organización. Las falsificaciones se realizaban sobre soportes que imitaban a los originales y no eran detectadas hasta que el titular de la tarjeta denunciaba ante la Policía que se habían realizado operaciones fraudulentas con ella. COMERCIANTES OBTENÍAN EL 50 POR CIENTO DE LOS BENEFICIOS Una vez confeccionadas las tarjetas, eran distribuidas entre los miembros de la red que actuaban como "pasadores", encargados de su utilización fraudulenta en establecimientos comerciales. En unas ocasiones, las compras se realizaban con la connivencia de los empleados que recibían el 50 por ciento de los beneficios obtenidos por la venta posterior en el mercado ilícito. Otras veces, los estafadores se hacían pasar por los verdaderos titulares. Según los agentes, los propios comerciantes acordaron en algunos casos las citas previas con los delincuentes, donde éstos últimos les entregaban las tarjetas manipuladas. Los vendedores, fuera de los horarios comerciales habituales, cargaban los importes y posteriormente devolvían las tarjetas y los resguardos para que los delincuentes los firmaran. DINERO PARA PAGAR FIANZA DE OTROS MIEMBROS Con las tarjetas falsificadas, el grupo efectuaba compras de aparatos electrónicos, ordenadores portátiles, teléfonos móviles, bolsos y ropa, todos ello de alto valor económico. En ocasiones, las compras se hacían previo encargo para garantizar la venta rápida de la mercancía. Además, la red prefería adquirir productos de marcas reconocidas o con cierto grado de exclusividad que les permitían obtener dinero en efectivo de forma rápida. Parte del dinero obtenido, lo enviaba a Rumanía para blanquearlo mediante la compra de inmuebles y para pagar las fianzas de otros miembros de la organización que se encontraban en prisión por los mismos motivos. También remitían directamente los efectos a su país de origen para que fueran vendidos allí por familiares y allegados. Las 25 detenciones se han llevado a cabo en la provincia de Castellón, 23 en la capital y dos en el municipio de Nules. Asimismo los agentes han practicado diez registros domiciliarios, seis en la ciudad de Castellón, tres en Benicassim y uno en Betxi, donde han intervenido también tres pasaportes falsos, 5.695 euros, un cargador de pistola, 47 cartuchos de calibre 38 mm especial y 45 cartuchos calibre 9mm parabellum, así como una pistola detonadora, una caja de cartuchos de fogueo y cinco ordenadores portátiles. Además, los agentes se han incautado de 13 discos duros, 11 pendrive y 14 tarjetas de memoria, tres impresoras, una plastificadora, 26 libretas bancarias, 13 teléfonos móviles, un GPS y siete gafas de sol y dos relojes de lujo. La operación ha sido realizada por la Sección de Medios de Pago de la UDEF Central, de la Comisaría General de Policía Judicial, con la colaboración de la UDYCO de la Comisaría de Castellón y el Grupo de Policía Judicial de la Comisaría de Tortosa (Tarragona).