Gobierno de Canarias transferirá paquetes tecnológicos para modernizar los sistemas de cultivo del tomate canario

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 27 (EUROPA PRESS)

El Gobierno de Canarias ha presentado hoy en Santa Lucía de Tirajana (Gran Canaria) parte del contenido del proyecto 'Integracan', un programa que persigue dotar al sector del tomate de paquetes tecnológicos avanzados para incrementar la productividad y la rentabilidad de los invernaderos o fincas cubiertas, según informó el Ejecutivo regional en nota de prensa.

Así lo explicaron hoy la consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias, Pilar Merino, el viceconsejero de Agricultura y Ganadería, Alonso Arroyo, y la presidenta del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), Milagros Pérez León.

El objetivo general de este programa, financiado con capital europeo, es abordar de forma multidisciplinar e integrada el desarrollo de soluciones globales dinámicas que den respuesta a las condiciones cambiantes del mercado de tomates producidos bajo invernadero en las Islas.

La presidenta del ICIA comentó durante el transcurso de la presentación que aplicando estos paquetes tecnológicos, el volumen de producción de un determinado invernadero puede pasar de tener un rendimiento por hectárea de 100 toneladas de tomates a 250.

La fórmula que emplea este programa europeo es la de paquetes tecnológicos avanzados, con la flexibilidad necesaria para adaptarse a las variaciones en las fuentes de producción y las demandas de los mercados de destino.

El proyecto 'Inteagracan', manifestó Milagros Pérez, "forma parte del Plan de Choque del Gobierno de Canarias en I+D+i para el periodo 2006-2009, que se obtiene después de casi tres años de trabajo y que se presenta ahora en forma de paquetes tecnológicos con línea de subvención".

Estos paquetes para modernizar el sector se aplican de forma específica en la horticultura, siempre bajo cubierta, y se trata de invernaderos con criterios medioambientales hacia el cultivo del tomate. "Ahora hay que ver de qué forma se pueden aplicar estas mejoras tecnológicas dentro del invernadero, como las redes de riego (en tierra o colgadas de la techumbre), mejoras en la siembra, o la distancia entre el cultivo", indicó.

Asimismo, Pérez indicó que "los beneficios en volumen de producción están garantizados, pero se trata de intentar también que los empresarios que se dedican a este sector de forma particular tengan a bien acogerse a estas herramientas y adaptarse en un futuro a ellas". Para ello, "obviamente tendrán que hacer una inversión, pero de ésta se obtienen resultados que contribuirán además a la mejora del sector en general", agregó.

"En principio, la Consejería y en particular el ICIA vamos a poner empeño en que todo el sector esté informado al detalle de todos estos avances que persiguen que el cultivo del tomate gane competitividad con invernaderos modernos", comentó Pérez León, para quien es preciso "marcar objetivos específicos conseguir y dar continuidad a este proyecto, que requiere el imprescindible apoyo del sector",

Durante la exposición, a la que también asistieron los directores generales de Agricultura, Domingo Bueno, y de Desarrollo Rural, Ernesto Aguiar, se puso de manifiesto que todos estos avances deben de ir ligados a un plan de modernización del sector tomatero que garantice su viabilidad futura, un trabajo que ha de plantearse de forma conjunta en toda la Comunidad Autónoma a medio y largo plazo.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

Una vez el proyecto esté ya en avance y sea utilizado por el sector en general se pasará a otros objetivos más específicos como el rediseño de las estructuras de cultivo para hacerlas más manejables climática y agronómicamente, más eficientes en la protección frente a plagas y patógenos y con más posibilidades de regular las fechas de producción y las calidades requeridas.

Se trabajará también en la línea de la optimización de las técnicas de conducción de las plantas para incrementar la producción; la integración de todo lo anterior con la adecuada gestión de los consumos de agua y nutrientes, y con mayor y mejor control de lixiviados y pérdidas, de modo que las prácticas resulten eco-compatibles.

Además, se profundizará en las estrategias de manejo integrado de plagas y enfermedades, especialmente en los aspectos relacionados con la gestión del clima y la nutrición, y se evaluará la organización del trabajo y establecimiento de pautas básicas para optimizar procesos y actividades.