El Gobierno de Aragón dice que existe "cierta tranquilidad" en la planta de La Bella Easo hasta 2011

ZARAGOZA, 6 (EUROPA PRESS)

El consejero de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga, hizo un llamamiento hoy a la "tranquilidad" de cara a la supervivencia de la planta de La Bella Easo en Zaragoza basándose en la reducción de costes y la reorganización logística.

Según señaló en una comparecencia en las Cortes a petición del Partido Popular, hasta 2011 "hay cierta tranquilidad" pues el paso de un expediente de extinción de 93 empleos y otro de regulación para "casi toda" la plantilla, de 358 trabajadores, a otro de suspensión durante 56 días en los próximos dos años "es la mejor solución que se podía alcanzar en la actual situación de crisis".

Un acuerdo que, unido al compromiso de la empresa de reducir costes de fabricación y en las materias primas, así como de hacerse cargo de la cadena de distribución, antes externalizada, permitirá que en 2011 vuelva a mejorar la situación de La Bella Easo.

No obstante, Aliaga recordó que se trata de una empresa familiar "que no dejó de crecer desde su creación en 1968" y se integró en la francesa Harry's a principios de los noventa, lo que le supuso una fuerte inversión en diseño e innovación, el lanzamiento de nuevos productos y un reglamento de calidad que supuso una inversión cercana a los cinco millones de euros, de los que el Gobierno aragonés aportó más de 100.000. Además de que en 2005 se integró en la italiana Barilla.

Así, las "primeras dificultades" aparecieron en 2004, cuando arrojó unas pérdidas de 1,4 millones, que fueron seguidas por pérdidas de 1,8 millones en 2005, mientras que en 2006 y 2007 hubo "beneficios insignificantes", de alrededor de 380.000 euros, y en 2008 de nuevo pérdidas de 2,7 millones, lo que motivó la presentación del expediente de extinción que, "tras una larga negociación", se convirtió en uno de suspensión "mucho más positivo porque evita que 96 personas estén en la calle".

LO MEJOR DENTRO DE LO MALO

El diputado del PP, José Ignacio Senao, apoyó el hecho de que el cambio de un expediente de extinción por uno de suspensión es "lo mejor que podía pasar dentro de lo malo", si bien abogó por prestar una "especial atención" a los resultados de la empresa.

Según comentó, con su integración en Barilla, ésta última "ha intentado aprovecharse de la cadena de distribución tratando de colocar productos de menos aceptación en el mercado aragonés", lo que, a su juicio, se puede traducir "en pérdidas y riesgo de cierre de producción general en Aragón" con un traslado a Italia en 2011, un hecho que el Gobierno "debe vigilar".

El diputado de IU, Adolfo Barrena, incidió en que un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) "nunca es positivo". "Yo no estoy de acuerdo con que vale más un mal acuerdo que un buen pleito y así nos va porque ya lo saben las empresas", criticó al considerar que lo ocurrido en La Bella Easo es "lo mismo que pasará con otras tantas".

En este sentido, se preguntó si la empresa ha acompañado el ERE de una documentación que "de verdad" muestre la situación económica de la empresa, así como de un plan de viabilidad para el futuro.

El portavoz de Chunta Aragonesista, Chesús Yuste, consideró también que se ha conseguido "el final menos malo que se pospone hasta la siguiente batalla de 2011 en la que, según los oráculos, ya no estaremos en crisis".

"La situación comenzó con un riesgo real de extinción de muchos puestos de trabajo, probablemente para minusvalorarla para estrategias de vampirización en favor de Barilla, pero la mediación del Gobierno aragonés logró reconducirlo a suspensión rotatoria; no es que la historia acabe bien, pero se ha conseguido un final menos malo, que tampoco es un final porque se pospone a 2011", aseveró.

No obstante, el diputado de CHA mostró su preocupación por la "caída" de la producción industrial en Aragón "que lidera el ránking nacional" e interrogó a Aliaga sobre si Industria "pretende hacer algo en un escenario así o habrá que esperar al final de la crisis en 2010".

El diputado del Partido Aragonés, Javier Callau, recordó que el problema de la empresa se enmarca "en un momento crucial de crisis y en un mercado maduro como es el de la repostería industrial con una innovación muy extendida y márgenes muy cortos".

"A mi juicio el Gobierno ha desarrollado una actuación impecable dentro de la mala situación económica en la que estamos. Partíamos de situación desfavorable y una larga negociación acabó de la mejor manera que podía acabar en la situación en la que estamos", concluyó.

El diputado del Partido Socialista, José Ramón Ibáñez, opinó que había habido una "buena negociación" tanto por parte del comité de empresa como del Gobierno de Aragón, al tiempo que agradeció las explicaciones del consejero.