Sindicatos denuncian que el ERE de Pascual implica el cierre de la planta de Outeiro de Rei (Lugo)

El propietario de Leite Río consideró que la medida "no es una buena noticia"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 5 (EUROPA PRESS)

Sindicatos denunciaron que el expediente de regulación de empleo (ERE) que el Grupo Leche Pascual aplicará sobre los 155 trabajadores de su factoría de Outeiro de Rei (Lugo) implica el "cierre inmediato" de la planta, cuya capacidad de producción es de 250 millones de litros anuales, aunque en la actualidad sólo envasaba 150.

Fuentes consultadas por Europa Press aseguraron que los empleados dedicados a la transformación y envasado de leche en la fábrica de Outeiro de Rei "son algo más de 70", unos datos confirmados por representantes del comité de empresa en la planta.

Por ello, las mismas fuentes consideraron que en el total de trabajadores afectados en el ERE anunciado hoy por la firma láctea se incluirán, además, los transportistas encargados de la recogida de leche y su traslado a centros de distribución, comerciales, personal de administración y logística.

"Están anunciando el cierre de la fábrica en Lugo", reiteraron fuentes sindicales a Europa Press, para sostener que esta situación se deriva de la "imposibilidad de mantener la actividad con menos de la mitad de la carga de trabajo". Pascual pasó de recoger unos 18 millones de litros en Galicia en marzo a los cerca de nueve que sigue adquiriendo en la comunidad desde el 1 de abril --inicio de la nueva campaña lechera--.

"Esta crisis está haciéndolo pasar muy mal a la industria y demostrando el poder inmenso de la distribución", señalaron las mismas fuentes. "Vaticino horas muy duras a Pascual", agregaron, al apuntar que este grupo lácteo cerró a inicios del año pasado una planta en Francia, donde producía 5 millones de litros mensuales que, posteriormente, desplazaba a su planta de Cataluña.

"NO ES BUENA NOTICIA"

Por su parte, el propietario y administrador único de Leite Río, Jesús Lence, consideró que el ERE anunciado por Pascual "no es buena noticia" y atribuyó la medida a que los consumidores "compran la leche más barata". Esa situación supone, como reiteró, la caída de ventas de las marcas de fabricante frente a las de distribución.

Así, Lence consideró que Pascual es una empresa "bien estructurada", que ofrece "un gran producto", dispone "de muy buen envase y servicio" y, sin embargo, "el consumidor no lo apreció".