El agua, un bien cada vez más lujoso

El agua ha dejado de ser insípida, como nos habíamos acostumbrado hasta ahora. Las numerosas firmas de agua embotellada y su escasez como recurso natural la están convirtiendo, poco a poco, en un bien de lujo. Los centros de agua, balnearios y spa no son ya el único sitio donde se puede disfrutar los beneficios del adorado líquido transparente.

Al igual que ocurren con las cartas de vino de los restaurantes, en muchos casos la extensión de las múltiples variedades comienzan a diferenciar los establecimientos. El restauranteLa Sucursal situado en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) dispone una selección de aguas de más de medio centenar de marcas de 20 países diferentes. Aún así, no llegamos al extremo de Nueva York, donde incluso hay un bar dedicado a la degustación de marcas de lujo.

La marca preferida por los famosos es FIJI Water. Elaborada con una pureza y cuidado extremos, tiene efectos positivos para la piel, los huesos y el cabello dado su alto contenido en sicilio. Entre los usuarios reconocidos se encuentran Tom Cruise, Eva Longoria y Madonna. En Madrid puede encontrarse en tiendas como Plaisir Gourmet.

El Bullide Ferrán Adriá incorpora a su lista de exquisiteces la marca Wawali (water way of life), entre cuya carta de agua recomienda la selecta Cloud Juice, que recoge en cada botella 9.750 gotas de lluvia de Tasmania (Australia). El precio de estos productos delicatessen empiezan a pagarse ya a precio de oro líquido, alcanzando incluso los 400 euros por 750ml en el caso de Bling H2o. Este caso es más extremo al incluir ediciones especiales con cristales Svarowski en el recipiente.

Agua de buena calidad en España

En España también tenemos aguas de calidad demostrada como el Vichy Catalán (de variedad carbónica, con gas), que ayuda a reducir el colesterol; o la extraída de los manantiales de la comarca aragonesa de Ribagorza. Ésta última es una de las más consumidas en nuestro país, ya que gran parte de su distribución pasa por las fuentes de policarbonato que se encuentran en las oficinas.

El incremento de consumo de agua ha provocado que renombrados sumilleres de vino se pasen al mundo del agua, organizando catas especializadas donde resaltan las propiedades a destacar como mayor o menor de pureza. El sabor del agua, en contra de lo que la gente cree, puede distinguirse debido al grado de mineralización y concentración de sustancias.