Moldavia culpa a Rumanía de los disturbios contra el Gobierno

Moldavia culpa a Rumanía de los disturbios contra el Gobierno

Moldavia culpa a Rumanía de los disturbios contra el Gobierno

CHISINAU (Reuters) - El presidente del Partido Comunista de Moldavia, Vladimir Voronin, acusó el miércoles a la vecina Rumanía de intentar derrocar su Gobierno y ordenó arrestos masivos de manifestantes en el país más pobre de Europa.

Rusia respaldó las denuncias de Voronin de interferencias extranjeras, pero la OTAN y Rumanía, miembro de la Unión Europea, rechazaron las declaraciones del veterano líder como una "provocación".

Las potencias occidentales instaron a todas las partes en Moldavia a mantener la calma y evitar que se repitan los incidentes del martes, en los que murió una persona, más de 270 resultaron heridas y 193 fueron arrestadas.

Los partidos de oposición cancelaron más protestas tras los incidentes violentos, cuando los manifestantes prendieron fuego al edificio del Parlamento en respuesta a la victoria de los comunistas en las elecciones legislativas del pasado fin de semana y destruyeron oficinas presidenciales.

Varios cientos de personas seguían en los exteriores de la sede del Gobierno pidiendo la liberación de los detenidos durante los disturbios.

Voronin dijo que iba a expulsar al embajador de Rumanía e introducir regulaciones de los visados para los rumanos que quisieran entrar en Moldavia.

"Cuando la bandera de Rumanía se izó en los edificios estatales, los intentos de la oposición de llevar a cabo un Golpe de Estado quedaron claros", dijo el líder comunista de 67 años. Prometió "castigos severos" para los cabecillas.

La mayor parte de Moldavia, una ex república soviética, fue parte de Rumanía hasta la Segunda Guerra Mundial y mantiene vínculos culturales cercanos con su vecino. Los moldavos están divididos entre aquellos que quieren la reunificación con Rumanía y los que quieren permanecer independientes.

El ministro de Exteriores rumano dijo que era inaceptable que "el poder comunista de Chisinau transfiera a Rumanía la responsabilidad por los problemas domésticos de la República de Moldavia".

Voronin consiguió un fuerte respaldo de Rusia cuando declaró que los disturbios querían socavar la soberanía de Moldavia.

Moldavia es el país más pobre de Europa, con un salario medio mensual de aproximadamente 250 dólares (187 euros).

Los líderes de la oposición condenaron los incidentes del martes pero pidieron la celebración de nuevas elecciones. Algunos manifestantes reclamaron la dimisión de Voronin, que debe renunciar por los límites que establece la constitución, pero que quiere retener el poder entre bambalinas.

Los resultados oficiales de las elecciones del domingo daban ventaja a los comunistas con casi el 50% de los votos.