UGT Y CCOO CRITICAN LA “INFORMALIDAD” DE LA PATRONAL EN LA NEGOCIACIÓN SALARIAL Y DICEN QUE ES POSIBLE EL ACUERDO

SANTANDER|
Los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez e Ignacio Fernández Toxo, criticaron hoy la ”informalidad” de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) en la negociaciones para el acuerdo salarial, y aseguraron que si la patronal quiere, mañana mismo es “posible” alcanzar un acuerdo.Así lo indicaron durante su participación en el curso ‘La cuarta revolución. ¿Cómo afecta la agenda digital a la economía y a la industria?’, organizado en Santander por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).Toxo explicó que está siendo una “negociación realmente atípica”, ya que “no hay una mesa de negociación en la que los interlocutores estén hablando”. “Hablamos por teléfono y nos leemos a través de los medios de comunicación”, lamentó, para agregar que “unos días parece que estamos muy cerca” y “otros muy lejos”.“No sé exactamente cómo está la negociación y soy uno de los actores”, dijo el secretario general de CCOO, quien agregó que “el acuerdo es necesario porque la economía está necesitada de mensajes positivos” y la devaluación salarial de los últimos años “ha ido excesivamente lejos”.Además, expuso que “mañana mismo, descolgando un teléfono las organizaciones empresariales pueden tener un acuerdo”.En este sentido, Álvarez señaló que está “francamente sorprendido de la informalidad” de la patronal en las negociaciones, y defendió que el acuerdo es “muy importante si sirve para desatascar el proceso de negociación colectiva y empezar a invertir la tendencia” de pérdida de renta. “No vamos a negociar el acuerdo en los medios de comunicación. Saben dónde están los puntos en los que podemos cerrar con éxito un acuerdo”, aseguró el secretario general de UGT, para subrayar que “si quieren, porque es bueno para la economía del país, creo que tienen la oportunidad” de cerrar un acuerdo. AYUDA DE 430 EUROS Por otra parte, se refirieron al nuevo paquete de medidas para jóvenes menores de 30 años con mayores dificultades de inserción laboral, consistente en una ayuda económica de acompañamiento de aproximadamente 430 euros al mes anunciado por la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez.Toxo consideró que con ayudas de 430 euros para jóvenes “no se resuelven los problemas”, pues sólo sirve para consolidar el “empleo low cost” y seguir “erosionando” las cuentas de la Seguridad Social.Además, señaló que es una medida que no se ha abordado antes con los agentes sociales antes de anunciarla, lo que supone una “devaluación y perversión del diálogo social”.Sobre este tema, Álvarez rechazó también la medida y apuntó que “no podemos compartir la política del Gobierno” en este sentido. CUARTA REVOLUCIÓNPor otra parte, Álvarez señaló que “hoy no podemos pensar que sea una revolución al servicio de las personas”, para agregar que “está hecha pensado sólo en la propia economía” y que puede afectar al mundo del trabajo, con una posible destrucción de empleo que afectará a la industria y los servicios. En todo caso, quiso dejar claro que no se opone a la digitalización y expuso que la implantación de las nuevas tecnologías es un “avance de la humanidad, sirven para quitar en los trabajos más penosos” a las personas y son una “gran oportunidad de cara al futuro”. Sin embargo, el secretario general de UGT afirmó que las tecnologías tienen que tener el ritmo que las sociedades pueden asimilar y que por sí mismas no son un elemento que merezca todos los recursos que la sociedad les da “si no tienen un fin”. “Hoy, como en el pasado, cualquier elemento nuevo que se implante en la sociedades tiene que ir relacionado con el bienestar de los ciudadanos”, agregó. Además, Álvarez defendió que las nuevas tecnologías “tienen que pagar impuestos”, algo que podría hacerse vía cotizaciones a la Seguridad Social. Por su parte, el secretario general de CCOO señaló que “España, como casi siempre, ante desafíos de esta naturaleza llega con retraso como país”. Así, apuntó que hay muchas empresas y bancos que desde hace mucho tiempo han trabajado en la industria 4.0, pero es una “élite o sectores muy importantes pero no es la sociedad en su conjunto la que lo ha interiorizado” porque las autoridades hayan apostado por ello, lamentó. La cuarta revolución “no tiene que ser la puerta de entrada a una crisis estructural que condena a las futuras generaciones” a la precariedad laboral o la pobreza. “Hay que incorporar el componente social”, señaló Toxo, para respaldar también que es importante la fiscalidad, ya sea por cotizaciones sociales o vía Impuesto de Sociedades sobre los beneficios que consiguen por el componente tecnológico. Por otra parte, Toxo defendió que hay que “evitar la generación de bolsas cada vez más grandes de pobreza y desigualdad”.