Coeuré (BCE) aconseja aprovechar el "buen momento" de Europa para hacer frente a las amenazas actuales


FRÁNCFORT|

El miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) Benoît Coeuré aconseja aprovechar "el buen momento" que vive Europa, debido a la disminución del desempleo, el aumento del crecimiento o las mejores expectativas económicas, para hacer frente a las amenazas actuales relacionadas con la globalización y los mercados abiertos.

Así, el economista ha explicado que, de acuerdo con el último Eurobarómetro, más de dos de cada tres europeos se considera ciudadano de la UE, el nivel más alto jamás alcanzado en este indicador, o que el apoyo al euro también se encuentra en un umbral récord.

Además, este cambio de ánimo se hace evidente también en los resultados electorales, con la derrota "rotunda" de las fuerzas antieuropeas, impulsada por un compromiso conjunto con la democracia y los valores de una sociedad abierta y libre.

Por todo esto, Coeuré cree que se debe aprovechar el "buen momento" que vive Europa para ayudar a que el proyecto avance, de forma que si no se hace, "la cohesión económica y social de la UE podría verse amenazada", ha apuntado el experto.

"La razón de actuar es obvia: a pesar del alentador cambio de ánimo, los temores básicos de la globalización y la existencia de una economía abierta no han desaparecido", ha señalado, a la vez que ha añadido que "la UE puede dar una respuesta a estos temores que la amenazan, siempre y cuando los líderes europeos estén dispuestos a extraer las conclusiones correctas de la crisis".

De igual forma, Coeuré ha aludido a las tres preocupaciones básicas que, bajo su punto de vista, inquietan a los ciudadanos europeos en relación a la globalización y los mercados abiertos.

En primer lugar, se ha referido a la estabilidad, ya que la globalización hace que los países sean mucho más vulnerables a los efectos contagio como ocurrió con la crisis financiera. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta 1980, alrededor del 1% de todos los países del mundo experimentó una crisis bancaria, mientras que desde 1980 hasta 2008, este porcentaje alcanzó el 20%.

Como segunda preocupación, ha señalado la Justicia y las dudas respecto a la aplicación de las mismas reglas y estándares en todos los países, como en relación a las prácticas de 'dumping' o la libre circulación de la mano de obra.

Por último, ha mencionado la percepción de que los mercados abiertos, que apoyan el capitalismo, favorecen más a los ricos y, de esta forma, presentan un efecto negativo en la distribución de la riqueza. Según datos de la OCDE, la participación de los salarios en los países ricos ha aumentado un 20% entre el 1% más rico, mientras que los ingresos han caído para el 99% restante.

CREAR NUEVAS Y MEJORES INSTITUCIONES

Por estas razones, que refuerzan algunas tendencias seculares, Coeuré ha asegurado que la integración económica se ve cada vez "con mayor escepticismo". De esta manera, ha aseverado la necesidad de un mayor compromiso para fortalecer la infraestructura existente, así como la creación de nuevas y mejores instituciones para el mercado único europeo, además avanzar hacia la integración.

Finalmente, ha advertido de que "no se debe esperar más para actuar", como se hizo con la regulación bancaria tras la crisis financiera, y ha aseverado que se debe "proteger la integridad de la UE en general y de la zona euro en particular".