La OCDE pide a España atajar la precariedad laboral, subir impuestos y reducir administración


  • Señala como males crónicos de la economía española a pesar de su dinamismo actual, la falta de productividad, las trabas para crear empresas, la escasa innovación empresarial y la falta de inversión en formación.

  • Considera que los impuestos en España tienen demasiadas exenciones, reducciones y créditos fiscales. Y pide subir los impuestos de los combustibles, alcohol y tabaco.

  • Expone 42 titulares y algunas soluciones para poder acabar con los problemas crónicos de nuestra economía. 

Previsiones OCDE

Previsiones OCDE

La recuperación de la economía española está siendo "sólida", pero es necesario reducir la precariedad laboral y aumentar la presión fiscal para que el crecimiento sea "más inclusivo", afirmó la OCDE en un informe publicado este martes titulado Estudios económicos de la OCDE: España 2017'.

Somos uno de los países de Europa donde menos temporales se convirten en indefinidos

En España, un 25% de los trabajadores son temporales, la segunda tasa más alta entre los 35 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Pero el dato más elocuente es que el país tiene la tasa más baja de movilidad de empleos temporales a empleos indefinidos, con apenas un 10% en 2015.

Muchos que trabajan en España siguen siendo pobres 

"La pobreza también ha aumentado, debido principalmente a la falta de empleo de calidad que proporcione suficientes horas de trabajo remunerado y unos ingresos adecuados", abunda el último informe bienal sobre la cuarta economía de la Eurozona.

Por ello, la organización con sede en París observa que España "debe centrarse en la calidad del empleo para asegurarse de que las ventajas del crecimiento se comparten en mayor medida entre la población".

Tras la profunda crisis de 2008-2013, la economía española está siendo una de las más dinámicas de la Eurozona, con un crecimiento del PIB del 3,2% en 2015 y 2016.

Al mismo tiempo, el desempleo sigue siendo el segundo más elevado del bloque (18,6% a fines de 2016), y se ceba especialmente con los jóvenes, con una tasa de desocupación que la OCDE cifra en un 42,7%.

Hay que reducir la Administración Pública

Otra de las recomendación de la OCDE al Gobierno es que mejore la eficiencia en el gasto. "La implantación de un nuevo programa de reformas de las administraciones públicas generaría unos ahorros de en torno a 900 millones de euros durante el período 2017-2019", señala la Organización, que además estima que "estas medidas podrían ayudar a financiar las necesidades de gasto actuales, tales como programas para combatir de manera efectiva el desempleo juvenil y de larga duración".

Pide mejorar los servicios públicos y las ayudas a los parados

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha advertido de la pérdida de calidad del empleo en España durante la crisis, así como de la necesidad de adoptar medidas adicionales para reducir la desigualdad mejorando los servicios públicos y reforzando las ayudas sociales, incluyendo un aumento en alcance y dotación de las ayudas a desempleados, así como su mantenimiento parcial cuando se encuentre trabajo para no desincentivar la búsqueda de empleo.

En su informe 'Estudios económicos de la OCDE: España 2017', la institución considera necesario adoptar programas más eficaces y mejor definidos para los desempleados de larga duración en España, donde los planes actuales --Renta Activa de Inserción (RAI), Programa de Recualificación Profesional (PREPARA) y Programa de Activación para el Empleo (PAE)-- se lanzaron en diferentes momentos y con diferentes objetivos, por lo que su coordinación podría mejorarse o reorganizarse para que resulten más eficaces.

Las ayudas a los parados no se pueden quitar de golpe

En este sentido la organización recomienda ampliar de manera más generalizada el actual PAE, plan de ayudas y formación dirigido a los desempleados de larga duración con personas a su cargo cuyo importe está algo por encima de los 400 euros, y plantea la necesidad de "aumentar las ayudas económicas de los programas actuales en la medida de lo posible dentro del presupuesto, para conseguir una mayor eficacia de los programas".

Asimismo, la OCDE plantea que las prestaciones sociales para los desempleados deben ir retirándose más gradualmente a medida que aumentan los ingresos percibidos, "en lugar de eliminarse por completo como es el caso en la actualidad, para que no se menoscaben los incentivos económicos para trabajar".

En cualquier caso, el 'Club de los países ricos' subraya que las prestaciones deben estar estrictamente supeditadas "a la búsqueda activa de empleo", de manera que contribuyan a que los beneficiarios sigan vinculados al mercado de trabajo a través de los servicios públicos de empleo.

"El empleo es la mejor fórmula para salir de la pobreza de manera duradera", sostiene la OCDE, que reclama un replanteamiento de los programas para combatir la pobreza en España, que permita reorganizarlos para hacerlos más efectivos, incrementando "tanto su alcance como la cuantía de las ayudas, en especial en el caso de familias pobres con niños".

Pide subir el IVA y el IBI

La estructura impositiva en España tras la última reforma tributaria sigue estando orientada hacia los ingresos laborales, según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), que considera "infrautilizados" impuestos como el IVA y el IBI, así como aquellos relacionados con el medio ambiente, mientras que propone una nueva reducción de la indemnización por despido de los trabajadores indefinidos para aliviar la dualidad del mercado laboral español.

Los impuestos no deben seguir enfocados a las nóminas

"El peso de la fiscalidad laboral ha descendido", apunta la OCDE en su informe  donde considera que, sin embargo, la estructura impositiva "sigue estando orientada hacia los ingresos laborales, lo cual penaliza el crecimiento y el empleo", mientras otros impuestos con un efecto menos distorsionador, como los impuestos recurrentes sobre los bienes immuebles residenciales, el IVA e impuestos relacionados con el medio ambiente "están un tanto infrautilizados".

Asimismo, la existencia de unas bases fiscales reducidas, en particular en el caso del IVA y del impuesto sobre sociedades, genera distorsiones y complejidad al tiempo que reduce los ingresos.

España necesita hacer una reforma tributaria

En este sentido, la OCDE plantea la importancia de acometer una reforma tributaria de mayor alcance en España para mejorar su estructura impositiva, que brindara carácter indefinido al recorte de contribuciones sociales de las empresas en la contratación de nuevos empleados indefinidos, aunque recomienda restringir la medida a los trabajadores menos cualificados, donde hay mayor necesidad de estimular la contratación.

En cuanto al IVA, la organización advierte de que las exenciones y los tipos reducidos "menoscaban de manera significativa los ingresos" y constituyen el principal factor de la escasa eficiencia de la recaudación por este impuesto en España.

"Las autoridades deberían reconsiderar los méritos de los tipos reducidos del IVA y eliminar aquellos que beneficien fundamentalmente a la población con mayores ingresos", señalan los autores del informe.

Por otro lado, la OCDE considera "positivas" las nuevas medidas del Gobierno que han incrementado la fiscalidad del alcohol y el tabaco, así como la disposición de introducir un impuesto sobre las bebidas azucaradas.

Es positivo reducir el impuesto de sociedades

Asimismo, la institución ve positiva la reducción del tipo general del impuesto de sociedades por su potencial efecto positivo sobre el crecimiento económico, aunque advierte de que la decisión del Gobierno de limitar el volumen de pérdidas que las empresas pueden deducirse puede "reducir los incentivos de estas para asumir riesgos en el futuro y disminuir de manera significativa el atarctivo de España como destino de inversión".

Cuestiona la deducción por vivienda

Por otro lado, la OCDE critica la existencia de beneficios fiscales en el IRPF "especialmente regresivos", incluyendo la deducción por inversión en vivienda habitual y las reducciones en las contribuciones a los planes de pensiones personales.

En este sentido, la organización recuerda que en 2015 se limitaron las reducciones en las contribuciones a planes de pensiones personales, mientras la eliminación del crédito fiscal por invertir en vivienda habitual cuenta con un régimen transitorio que sigue beneficiando a aquellos que adquirieron su vivienda antes de 2013.

"Se prevé que esta bonificación cueste 1.200 millones de euros en 2016 y tiende a beneficiar a los hogares con rentas más elevadas", añade la OCDE, subrayando que la eliminación de beneficios fiscales ofrece una oportunidad para mejorar la equidad y la eficiencia del sistema tributario.

Más impuestos verdes

En cuanto a los impuestos relacionados con el medio ambiente, la OCDE considera que España cuenta con "un margen de actuación considerable", ya que la proporción de ingresos por este tipo de tasas en relación con el PIB son bajos en comparación con el resto de países de la organización.

En este sentido, el informe señala que España cuenta con margen para elevar los impuestos sobre los combustibles para el transporte por carretera, que actualmente se encuentran por debajo del promedio de la OCDE, particularmente en el caso del diesel.

Impuestos al diésel como a la gasolina

"El Gobierno debería incrementar la tributación del litro de diésel hasta niveles cuando menos equivalentes a los del litro de gasolina, y debería elevar aún más el precio del diésel si las diferencias en los costes de contaminación local no están reflejadas en el precio de los combustibles", sugiere.

Abaratar el despido a los indefinidos

Por otro lado, la OCDE pide a España medidas adicionales que permitan reducir la dualidad del mercado laboral y mejorar la calidad del empleo, para lo que recomienda avanzar hacia la convergencia entre los costes de despido de los trabajadores indefinidos y los temporales.

"Los costes del despido de un trabajador indefinido siguen siendo significativamente más altos que los de un trabajador temporal", señala la OCDE, que en los últimos años viene recomendando que "con una mayor convergencia en los costes de despido de los contratos indefinidos y temporales, se podría reducir a

Los males de la economía española que ya son crónicos

La organización incide también en el problema crónico de la escasa productividad, debida entre otras cosas a "una baja innovación empresarial", la deficiente inversión en formar a los trabajadores y el exceso de trabas "para quienes quieren crear y hacer crecer una empresa".

Para espolear un crecimiento "sostenible", la OCDE se explayó en una serie de recomendaciones fiscales destinadas a mejorar la recaudación.

En ese sentido, la organización cree que el gobierno debería "reconsiderar los méritos de los tipos reducidos del IVA", pues según argumenta, no siempre benefician exclusivamente a los hogares más modestos, sino que tienden a favorecer a los más acomodados.

Igualmente criticó que la base del impuesto sobre la renta "se ve erosionada por la existencia de generosas exenciones, reducciones y créditos fiscales".

Agregó también que en el impuesto de sociedades "podrían adoptarse medidas adicionales para ampliar la base impositiva", y estimó que "hay margen" para subir los impuestos sobre los combustibles para el transporte por carretera, y los gravámenes al alcohol y el tabaco, que ya fueron incrementados en diciembre.

Mejora el crecimiento para este año: un 2,5%

La OCDE cree que se incumplirán los objetivos de déficit pactados con Bruselas. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estima que la economía española crecerá un 2,5% este año, con lo que mejora en dos décimas su anterior previsión, al tiempo que mantiene en el 2,2% su estimación para el año que viene.

En su último estudio económico sobre España, la OCDE apunta que existen “riesgos” para la economía española procedentes tanto de factores internos como externos, aunque reconoce que “las vulnerabilidades macrofinancieras han descendido desde 2007”.

Mejora su previsión de paro: el 17,5% en 2017 y el 16,1% en 2018

El organismo internacional ha mejorado también sus previsiones de paro, pues ahora estima una tasa de desempleo del 17,5% sobre la población activa este año y del 16,1% el que viene, frente a las anteriormente calculadas del 17,7% y el 16,4%, respectivamente.

No cumpliremos con el déficit

En cuanto a la evolución del déficit público, la OCDE apunta que cerrará el año en el 3,4% del PIB este 2017 y en el 2,8% en 2018, dos y una décima menos, respectivamente, de lo estimado hace unos meses. Pese a la mejora, España incumpliría los objetivos pactados con la Comisión Europea del 3,1% y el 2,2%.  En cuanto a la deuda pública, la institución prevé que este año se sitúe en el 99,6% del PIB este año y que se modere dos décimas, hasta el 99,4%, en 2018.

En lo que se refiere a los riesgos que observa la OCDE para España, en el ámbito interno apunta que “puede que el Gobierno actual en minoría tenga dificultades para legislar reformas adicionales de calado necesarias para impulsar el crecimiento de manera sostenible”. Por su parte, la ralentización del crecimiento del comercio mundial “podría minar aún más las exportaciones”, las cuales han sido un motor importante de la recuperación económica, especialmente si se erosionara la competitividad internacional española. En cuanto a la exposición de España frente al 'Brexit', la salida del Reino Unido de la UE, la OCDE considera que es “moderada”.  Mientras, sobre el sector bancario destaca que “ha adquirido una mayor solidez” y apunta también que ha descendido el endeudamiento en el sector privado.

Se cuida poco a los niños y a la familia

El informe pone de manifiesto que el gasto social por niño es inferior al promedio de la OCDE y es especialmente bajo en la primera infancia, lo cual se deriva de un gasto bajo en ayudas en efectivo a las familias y en servicios públicos para el cuidado infantil.

El sistema bancario está fuerte

La reestructuración del sector y la recuperación económica han fortalecido de forma significativa el sistema bancario español, donde la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) considera que aún existe margen para la consolidación y el cierre de oficinas que permita aumentar su rentabilidad.

Baja la morosidad

"Sigue habiendo margen para una cierta consolidación que respalde la rentabilidad: los bancos españoles siguen teniendo un elevado número de sucursales", apunta la organización en su informe 'Estudios económicos de la OCDE: España 2017'.

Por otro lado, la organización destaca el descenso observado en la morosidad de los bancos españoles, aunque se mantiene por encima de la media de la OCDE, y no descarta que "deban adoptarse medidas adicionales para reforzar los balances de los bancos".

Ya hay más crédito, pero hay que apostar por pymes nuevas y no por las grandes empresas

En cuanto al crédito, el informe de la OCDE destaca que las evidencias recogidas por el Banco de España sugieren que la financiación fluye en mayor medida que antes de la crisis hacia empresas financieramente más sólidas y más productivas, algo que considera "un avance positivo".En este sentido y para reforzar la productividad en el futuro, la institución ve necesario que la financiación fluya hacia empresas de más reciente creación, innovadoras y de rápido crecimiento que a menudo afrontan dificultades adicionales a la hora de acceder a la financiación debido a su falta de avales o de historial crediticio.

Siguen existiendo demasiadas sucursales bancarias

El informe advierte a la banca de que hoy el sector todavía mantiene un "elevado" número de sucursales bancarias y que existe margen para una mayor consolidación.En su último informe sobre España, la OCDE apunta que los coeficientes de costes sobre ingresos son "bajos" y han descendido tras los recortes de infraestructura y de personal acometidos por la banca.No obstante, la institución considera que "sigue habiendo margen para una cierta consolidación" que respalde la rentabilidad.

"Los bancos españoles siguen teniendo un elevado número de sucursales", insiste la OCDE, tras reconocer que la "importante" reestructuración ha fortalecido de manera "significativa" el sistema bancario.La institución pone de manifiesto que las pruebas de resistencia realizadas por la Autoridad Bancaria Europea (EBA) en julio de 2016 pusieron de manifiesto que los seis principales grupos bancarios españoles cumplieron "cómodamente" los requisitos de capital.

Junto a ello, los coeficientes de capital han aumentado, aunque siguen situándose por debajo del promedio de la OCDE, mientras que la rentabilidad es "baja", como en el resto de países de la zona del euro.Por el lado de la mora, la OCDE valora que ha ido descendiendo en proporción al total de préstamos, "pero sigue siendo ligeramente superior al promedio de la OCDE".

Otro de los retos del sistema financiero español que cita la OCDE es el elevado nivel de los bienes adjudicados de los bancos procedentes del sector de la construcción, que "siguen lastrando los balances de los bancos". A pesar de esto, la institución afirma que es probable que la tasa de morosidad siga descendiendo, "pero en caso de no ser así, puede que deban adoptarse medidas adicionales para reforzar los balances de los bancos".