El avance de la banca digital es "imparable" y quedarán las entidades que mejor se adapten, según un estudio


SEVILLA|

El Instituto Español de Analistas Financieros en Andalucía (IEAF-A) ha llamado este miércoles la atención sobre el avance de la banca digital, que ha considerado "imparable", de manera que la entidad que mejor se adapte a este nuevo marco tendrá una mejor posición de futuro.

El IEAF-A ha presentado el documento de trabajo 'El cambio del modelo de negocio de la banca', realizado por la Fundación de Estudios Financieros y fruto del foro de debate con expertos de este sector realizado recientemente.

En el foro de debate se han analizado los cambios radicales que está experimentando el entorno en el que operan los sistemas financieros. Estos se encaminan hacia un mundo regulado más estrictamente y cuyas normas se implementan de manera heterogénea. Si bien, las nuevas normas son necesarias para aumentar la resistencia del sistema, ya que "mientras no se terminen las reformas, existirá una incertidumbre que es perniciosa para el negocio bancario".

Al mismo tiempo, el estudio señala que surgen nuevos competidores provenientes de la economía digital, "de los que puede aprenderse mucho en términos de agilidad y transparencia". Hasta ahora, la regulación ha actuado como una barrera de entrada sobre ciertos negocios bancarios, pero "no está claro que esto vaya a continuar". El sector debe adaptarse a esta realidad inexorable que viene impulsada por cambios de la demanda, y un planteamiento lógico sería la compra o las alianzas con estos nuevos operadores.

Si bien la competencia de los nuevos operadores digitales es beneficiosa y ayudará a potenciar el crecimiento económico, es "importante" que todos los operadores operen con las mismas reglas de juego. Asimismo, es vital que a mismo producto o servicio y al mismo riesgo, corresponda la misma regulación.

"No debería haber un cuerpo normativo diferente para las fintechs, sino que éstas deberían estar sometidas a la regulación de los diferentes productos de todos los operadores activos en ese mercado", señala.

Por otra parte, la rentabilidad bancaria está en niveles "muy deprimidos" y es difícil que vuelva a los entornos de antes de la crisis. Las entidades tienen varias opciones para intentar mitigar estas tendencias, entre las que destacan el recorte de costes, el abandono de guerras de precios en algunos productos, el fomento del cobro de comisiones o la consolidación, primero a nivel nacional y luego internacional.

Además, indica que es "fundamental" que se culmine el proceso de desapalancamiento que se inició con la crisis y en el que ya se ha avanzado de forma importante. Las nuevas operaciones de crédito están recuperando el tono, aunque previsiblemente se quedarán a gran distancia de los niveles que se registraron antes de la crisis.

"El modelo de crecimiento a base de la expansión del balance que caracterizó a la banca española en el pasado es difícil que se repita, por lo que la clave ahora está en hacer un uso más eficiente del capital disponible", subraya.

"OPTIMISMO"

El estudio señala que hay espacio para "el optimismo" sobre el sistema financiero español, que previsiblemente se recuperará en línea con lo que ocurra con la economía española. Para ello será fundamental que se elimine el exceso de capacidad del sistema. Además, la entrada de nuevos competidores digitales, posiblemente internacionales, dará lugar a "una mayor consolidación a nivel europeo".

Por último, el estudio señala que las entidades que mejor se adapten y sean más fuertes serán las supervivientes, pero no necesariamente las más grandes. A este nuevo marco de juego se llegará vía fusiones y adquisiciones, pero "no tanto por la quiebra de entidades significativas, dada la mayor resistencia del sistema que ha propiciado la reforma regulatoria".