El riesgo de una rebaja de la calificación crediticia de EEUU golpea al dólar

  • Madrid, 23 may (EFE).- La eventualidad de que la calificación de la deuda de Estados Unidos pierda el nivel máximo, AAA, como le puede ocurrir al Reino Unido, socavó al dólar en los mercados de cambio en una semana en la que las estadísticas trimestrales mostraron la magnitud de la recesión en varios continentes.

Madrid, 23 may (EFE).- La eventualidad de que la calificación de la deuda de Estados Unidos pierda el nivel máximo, AAA, como le puede ocurrir al Reino Unido, socavó al dólar en los mercados de cambio en una semana en la que las estadísticas trimestrales mostraron la magnitud de la recesión en varios continentes.

El pasado jueves, la agencia S&P anunció que rebajaba de estable a negativa la perspectiva de la calificación crediticia del Reino Unido (AAA) por el deterioro de sus finanzas públicas: la deuda británica, dice, podría alcanzar y mantenerse en el 100% del PIB.

El anuncio, que contribuyó a la bajada de los mercados ese día a ambos lados del Atlántico, socavó a la libra esterlina, pero los más afectados fueron el dólar y los bonos del Tesoro estadounidense.

Y es que un conocido gestor de fondos en bonos advirtió de que no pasaría mucho tiempo antes de que EEUU perdiera su triple AAA, una advertencia compartida por varios analistas ante el enorme aumento del déficit y de la deuda estadounidense en esta crisis.

Aunque la también agencia estadounidense de calificación Moody's indicó el viernes que se sentía cómoda con su "rating" AAA de EEUU y la Casa Blanca descalificó el riesgo de una rebaja, el dólar cerró en Nueva York a 1,40 por euro, su nivel más bajo desde diciembre.

La bajada del "billete verde" se combinó con la esperanza de que haya pasado lo peor de la crisis económica para alimentar la carrera alcista de los precios del petróleo, que acabaron la semana por encima de los 60 dólares el barril, su nivel más alto en seis meses, a unos días de una nueva reunión de la OPEP.

Si bien el Dow Jones, al igual que otros índices bursátiles de Wall Street, cerró con una leve bajada el viernes, ha ganado un 0,1% en esta semana volátil.

Las bolsas europeas se apuntaron una semana de ganancias dispares, con una media del 2,5%, sobre todo gracias a la recuperación de los títulos financieros. El alza caracterizó igualmente la semana bursátil en Latinoamérica y Asia.

Parece que los mercados apuestan por los discursos de "brotes verdes" y de "luz al final del túnel" de la crisis global, haciendo caso omiso de la revisión a la baja de la evolución de la economía de EEUU en 2009 y 2010 o de las estadísticas difundidas esta semana que muestran lo hondo de la recesión en varios continentes.

La Reserva Federal prevé ahora que el Producto Interior Bruto (PIB) de EEUU caiga entre el 2 y el 1,3% este año, en lugar del 1,3-0,5% vaticinado en enero pasado. Para 2010 prevé un avance del PIB del 2-3% (frente a la horquilla anterior del 2,5-3,3%).

En el primer trimestre, según se anunció esta semana, el PIB de Japón cayó un 4% y un 15,2% en ritmo anual, una caída sin precedentes desde la II Guerra Mundial. Pero el gobernador del Banco Central nipón declaró el viernes acabada la "caída libre".

Las economías de España y del Reino Unido se contrajeron el 1,9% intertrimestral en los tres primeros meses del año, y un 3 y un 4,1% interanual, respectivamente.

También en el primer trimestre el PIB de Singapur cayó un 10% y el de México un 8,2% interanual. El Gobierno mexicano prevé ahora una contracción económica del 5,5% para todo el año.

En Brasil, el Gobierno recortó a la mitad, al 1%, su previsión se crecimiento económico para 2009.

En la semana entrante, se conocerá en EEUU la nueva estimación del PIB del primer trimestre, que cayó un 6,1% según un cálculo inicial divulgado el mes pasado.

También se conocerán datos mensuales de precios y construcción de casas, la confianza de los consumidores y los pedidos de bienes duraderos en EEUU y, en Europa, el paro en abril y la inflación en mayo.

Al margen de las cifras macroeconómicas, los inversores seguirán los intentos de General Motors por evitar una suspensión de pagos, así como el resultado de la puja por su filial alemana, Opel.