Economía/Empresas.- El juez autoriza la venta de Mildred a la multinacional griega Vivartia por ocho millones

HUESCA, 25 (EUROPA PRESS) El juzgado de Primera Instrucción número 2 de Huesca ha autorizado la venta de la empresa repostera Mildred a la multinacional griega Vivartia, que pagará 8.150.000 euros por las instalaciones y la maquinaria de la fábrica oscense. A partir de ahora se inicia un período de 45 días para hacer efectiva la compraventa. De esta forma, el auto judicial da el visto bueno a esta compra y suspende la subasta de Mildred. En dicho auto, fija un plazo de 45 para hacer efectiva esa operación, siempre y cuando la administración concursal de Mildred y Vivartia no lleguen a un acuerdo distinto. La secretaria provincial de Comisiones Obreras (CC.OO.) en Huesca, Arancha García Carpintero, explicó que "lo único que hay hasta ahora es el visto bueno del juez y en su auto incorpora todos los documentos recibidos de una parte muy importante de los acreedores ya que, prácticamente, todos han dado el visto bueno a esta compraventa". El juez recoge una de las condiciones que la multinacional griega estableció en su oferta de compra por la que no se compromete con la plantilla que tenía la pastelera de Huesca y deja constancia de la solicitud a la Seguridad Social de un certificado de garantía de no responsabilidad. "Jurídicamente no tiene ningún compromiso, esa plantilla fue extinguida hace casi dos años y no tiene ninguna responsabilidad. A esto no le veo mayor problema, espero que la Seguridad Social en breve plazo de ese certificado en el que se establece que no hay sucesión ni responsabilidad", dijo García Carpintero, que precisó que 200 de los 400 ex trabajadores continuarían en situación de desempleo. Por otra parte, hay que resaltar que Vivartia, en ningún momento se ha comprometido a reabrir la fábrica, algo que no preocupa a García Carpintero, que confía en que dicho compromiso lo adquirirá "cuando en negociaciones con el Gobierno de Aragón se pueda beneficiar de bonificaciones por creación de empleo". Añadió que "no tiene ninguna obligación de plantear un compromiso, pero cuando uno se compra un coche es para hacer kilómetros y cuando uno compra una empresa será para producir, no creo que nadie invierta 8 millones de euros para mantener las puertas cerradas".