El Gobierno vuelve a la caza de Ruiz Mateos


Casi 20 años después de la expropiación de Rumasa, José María Ruiz Mateos ha vuelto a chocar con el Gobierno. Al menos eso puede deducirse del punto 26 de los Pactos de Zurbano, una norma que parece hecha a la medida del empresario jerezano, o mejor dicho, en contra de éste.Este punto dicta que "las ofertas de valores dirigidas al público en general, que empleen para ello cualquier forma de comunicación publicitaria, requerirán la intervención de una entidad autorizada para prestar servicios de inversión".La fórmula que está utilizando el empresario jerezano para volver a levantar su imperio, Nueva Rumasa, son unos págares a varios años, con una rentabilidad pactada, que publicita a través de su página web y de los medios de comunicación, y que van dirigidos al público en general. Dicho de otro modo, el anillo que viene al dedo de la nueva medida.Se da la circunstancia de que, en teoría, los Pactos de Zurbano son un paquete de medidas de urgencia para combatir los graves problemas de la crisis económica, que suma ya más de cuatro millones de parados. De ahí, que sorprenda ver incluida una medida de este tipo.Desde el Ministerio de Economía señalan que esta norma persigue "aumentar la seguridad de los inversores" y la enmarcan dentro de las soluciones contra la crisis porque, "en un contexto como el actual, en el que se han puesto en cuestión determinados instrumentos financieros, el Gobierno considera que se debe incrementar la transparencia y la protección de los inversores".Aunque en todo momento desde el Ministerio rechazan aclarar si este punto se refiere a los pagarés de Ruiz Mateos, la norma encaja a la perfección con la fórmula de financiación que está utilizando el empresario, cuyas diferencias con el supervisor de la bolsa (CNMV) son conocidas. Y, para terminar de levantar sospechas, basta recordar que esta propuesta llega en plena batalla por hacerse con el control de SOS Cuétara.Para poder comprar hasta el 29% del grupo de alimentación, Nueva Rumasa ha lanzado una emisión de pagarés extraordinaria, con un 10% de interés anual y vencimiento a dos años. Esta emisión, como las tres anteriores, han sido seriamente criticadas por el supervisor de la bolsa (CNMV), cuyas diferencias con el empresario andaluz son conocidas.De hecho, el organismo presidido por Julio Segura ha salido públicamente a la palestra a advertir sobre los riesgos de estos pagarés, aunque quedan fuera de su supervisión.En concreto, la CNMV ha dicho "a los inversores que soliciten el asesoramiento de una entidad habilitada antes de tomar una decisión de inversión" en las ofertas de valores de Ruiz Mateos.A partir de ahora, ese poder lo tendrá, por decreto ley, "una entidad autorizada para prestar servicios de inversión".