Empordà (Girona) y Rosellón (Francia) crearán una destinación enoturística transfronteriza

GIRONA, 22 (EUROPA PRESS)

Las comarcas del Alt y el Baix Empordà (Girona) y la zona del Rosellón (Francia) crearán una destinación enoturística transfronteriza, con el objetivo de desarrollar sinergias entre empresas y asociaciones vinícolas de ambos lados de la frontera para promover conjuntamente el desarrollo y dinamización del enoturismo.

La Universidad de Girona (UdG) lidera el proyecto 'Vinpircat: la ruta del vino catalán de los Pirineos' que quiere lanzar esta marca única para promover el desarrollo económico y social, a lado y lado de la frontera, potenciando los recursos vitivinícolas de la zona, el patrimonio, la cultura, la historia y el paisaje.

El conseller de Innovación, Universidades y Empresa, Josep Huguet, señaló que este proyecto permitirá "desestacionalizar el turismo y crear ocupación" durante todo el año. Además, Huguet destacó la importancia que tiene esta idea "pionera en Catalunya" ya que da importancia a todo lo "tangible e intangible del territorio". Un trabajo que todavía hay que potenciar, confesó, "sobre todo en la parte sur de Catalunya".

El responsable del proyecto, Ramon Palau, explicó en la rueda de prensa de presentación, que la intención es "desarrollar el turismo transfronterizo, las nuevas formas de turismo y hacer emerger nuevos productos transfronterizos innovadores".

Además, la idea pretende potenciar dos destinaciones turísticas "maduras", como la Costa Brava y la Costa Roja, que tienen que cambiar de modelo ya que actualmente "dependen de manera excesiva del peso del turismo interior, que tienen una estructura empresarial excesivamente pequeña y que concentran la mayor parte de la oferta en el litoral", concretó Palau.

La ruta de vinos de los Pirineos es un proyecto que los organizadores esperan materializar en el plazo de tres años. Calculan que harán falta 540.000 euros, de los que el 65 por ciento procederían de los fondos europeos Feder.