(Amp) BBK venderá su 10% en ArcelorMittal Sestao al discrepar con la "gestión" de la empresa

BILBAO, 7 (EUROPA PRESS)

BBK anunció hoy su intención de vender su participación del 10 por ciento en ArcelorMittal Sestao S.A., perteneciente al grupo Arcelor Mittal, con vencimiento el 15 de abril de 2009, ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo para su prórroga, al discrepar de la gestión que se está realizando en la empresa, según informó la entidad en un comunicado de prensa.

Esta decisión se deriva del acuerdo que alcanzaron los accionistas de la planta en 2006 (ArcelorMittal 80%, Socade 10% y BBK 10%), en el que se contemplaba una salida ordenada de la caja de ahorros vizcaína de la Acería. BBK tenía opción de vender su participación entre el 1 de enero y el 15 de abril, y hoy anunció su intención de ejecutar esa opción de venta.

Desde el primer momento, BBK mantuvo constantes desavenencias en relación con la gestión de la planta de Sestao, a las que se pretendió dar solución con el acuerdo suscrito entre todos los accionistas en 2006 en el cual, ArcelorMittal se comprometió a dotar a la Sociedad de estructura comercial independiente y a reforzar su capacidad productiva con productos de mayor valor añadido.

Fuentes de la entidad señalaron que la decisión responde a que no están de acuerdo ni con las cuentas, ni con la gestión que se está realizando y que está llevando a "pérdidas" a la empresa.

DESAVENENCIAS

BBK anunció en marzo de 2006 que denunciaría ante los tribunales a Arcelor si el grupo siderúrgico no rectificaba la vulneración "unilateral" del acuerdo suscrito en la fundación de la Acería Compacta de Bizkaia (ACB), por el que se establecía un sistema de fijación de precios de transferencia de la bobina de acero de ACB a Arcelor, que garantizaba la viabilidad de la primera.

La caja de ahorros mostró su "enorme preocupación" por la situación de la ACB que, en una coyuntura favorable en los mercados del acero, que tuvo su reflejo en un buen ejercicio económico de todo el grupo Arcelor, ACB perdió dinero.

Por ello, BBK se negó a firmar las cuentas del ejercicio 2004 y anunció que tampoco lo haría en 2005, ya que dijo haber perdido la confianza en los gestores y administradores de ACB y Arcelor. ACB presentó unas pérdidas de 33 millones de euros en 2005, frente a una previsión de beneficio de 30 millones de euros para el mismo ejercicio.

Este hecho llevó a BBK a solicitar un estudio que cuantificase el impacto que estaba causando en la ACB el "incumplimiento de los acuerdos adoptados en su constitución". Además, puso en marcha un procedimiento arbitral de resolución de conflictos, ya previsto en el acuerdo, emplazando a los presidentes de las tres compañías accionistas (Arcelor 80%, Socade 10% y BBK 10%) a una reunión como último paso antes de acudir a la vía judicial.

El proyecto ACB nació con un acuerdo entre todas las partes implicadas que asegurase la pervivencia de la planta mediante un sistema de fijación de precios de transferencia de la bobina de acero de ACB a Arcelor, que garantizaba la viabilidad de la primera.

En 1999, siendo ya accionista mayoritario con el 80% del capital, Arcelor modificó el sistema "unilateralmente, vulnerando los citados acuerdos", según denunció en marzo de 2006 BBK.

Los accionistas minoritarios acusaron a Arcelor de llevar a cabo prácticas que causaban pérdidas en la factoría vasca poniendo en peligro su viabilidad. Así, culpaban a Arcelor (principal accionista de ACB y a la vez único cliente de la producción de la acería) de fijar unilateralmente unos precios más bajos de los acordados inicialmente para dar viabilidad a la ACB, cargando de esa manera pérdidas en su filial vasca mientras el Grupo mejoraba sus beneficios.

También reprochaban a Arcelor que se aprovechara de la mayor flexibilidad productiva de la acería de Sestao para regular la producción de acero del grupo. Así, en caso de sobreproducción, Arcelor priorizaba el paro de la factoría de ACB, frente al de otras acerías del grupo, lo que también pesaba en su rentabilidad.

ACUERDO

No obstante, a finales de julio de 2006, se alcanzó un acuerdo entre BBK y Arcelor por el que la Acería Compacta de Bizkaia, contaba con un estatus especial dentro del grupo, con modelo propio, lo que sentaba las bases, según BBK, para garantizar "el futuro de este proyecto, y su viabilidad como creador de valor en Bizkaia".

Mediante dicho acuerdo, la acería de Sestao recibiría un estatus especial dentro del grupo que le permitiría vender en el futuro parte de su producción fuera de la órbita de ArcelorMittal. Así, ACB pasó a tener una división comercial propia para vender a terceros parte de su producción.

A pesar de ese acuerdo que ponía fin al conflicto, tres años después BBK ha decidido vender su participación en la ACB al no estar de acuerdo ni con las cuentas, ni con la gestión que se está realizando y que está llevando a "pérdidas" a la empresa.