Acreedores de Chrysler hacen una nueva oferta al Gobierno de EEUU para reducir la deuda de la empresa

DETROIT (ESTADOS UNIDOS), 30 (Reuters/EP)

Un grupo de 20 pequeños acreedores del consorcio automovilístico estadounidense Chrysler, que poseen alrededor de 1.000 millones de dólares (757,5 euros) de la deuda de la firma, han hecho una nueva oferta para reducir el nivel de endeudamiento de la empresa, por lo que continúan inmersos en negociaciones con el Departamento del Tesoro del país.

Según informaron dichos acreedores en un comunicado, este grupo continúa negociando con el Tesoro estadounidense su posición ante la situación actual de la compañía. "Hemos hecho una propuesta que seriamente creemos que es justa y que podría reconocer nuestra posición legal", añadieron.

Este comunicado del grupo de acreedores de la empresa se produce después de que fuentes del Gobierno de Estados Unidos anunciaran que la compañía podría declararse en suspensión de pagos, al haberse roto las negociaciones entre el Tesoro y todos los acreedores de la empresa para reducir la deuda de Chrysler.

De esta forma, Chrysler podría acogerse al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras del país después de que las negociaciones entre las partes se vieran colapsadas, ante la negativa de los principales acreedores de recibir un pago de 2.250 millones de dólares (1.704 millones de euros) en efectivo por parte del Gobierno, a cambio de condonar la deuda de 6.900 millones de dólares (5.227 millones de euros) de Chrysler.

"Tenemos una responsabilidad fiduciaria con aquellos profesores, pensionistas, retirados y otras personas que nos han confiado su dinero", añadió el grupo de acreedores, al tiempo que resaltó que desde esta agrupación nunca iniciarán un proceso de suspensión de pagos para Chrysler, ya que eso es responsabilidad de la empresa y del Gobierno.

Fuentes del Gobierno de Estados Unidos señalaron que durante la tarde de hoy se hará una declaración oficial para informar del estado de la compañía y de si ha podido cumplir con los requisitos establecidos por el presidente del Gobierno estadounidense, Barack Obama, el pasado 30 de marzo.