El crédito hipotecario aumentará cuando no haya miedo al derrumbe de los precios, según la AEB

  • Madrid, 26 may (EFE).- El presidente de la Asociación Española de la Banca (AEB), Miguel Martín, aseguró hoy que el crédito hipotecario se reactivará cuando deje de existir "miedo a un derrumbe de los precios de la vivienda", lo que por sí sólo mejorará la solvencia de los potenciales compradores.

El crédito hipotecario aumentará cuando no haya miedo al derrumbe de los precios, según la AEB

El crédito hipotecario aumentará cuando no haya miedo al derrumbe de los precios, según la AEB

Madrid, 26 may (EFE).- El presidente de la Asociación Española de la Banca (AEB), Miguel Martín, aseguró hoy que el crédito hipotecario se reactivará cuando deje de existir "miedo a un derrumbe de los precios de la vivienda", lo que por sí sólo mejorará la solvencia de los potenciales compradores.

Durante la inauguración de la Conferencia Inmobiliaria de Madrid (CIMA) 2009, Martín explicó que "con una mayor demanda y unos precios estabilizados o sin miedo un derrumbe de los precios, los demandantes de crédito verán mejorada su solvencia y sus garantías, y se reactivará el crédito".

En su opinión, para que esto ocurra es necesario dar una "impulso decidido" a la demanda, a través de incentivos fiscales, así como "evitar que los precios de los activos se degraden exageradamente".

Asimismo, Martín consideró clave para la reactivación del crédito hipotecario la existencia de un sistema financiero sano, lo que en el caso español dio por descontado, si bien matizó que habría que hacer "una cierta poda" en un "árbol financiero" que ganó "frondosidad" en los años del "boom" inmobiliario.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), José Manuel Galindo, resaltó el papel que en el ajuste del mercado inmobiliario están jugando las entidades financieras, a las que reclamó condiciones de financiación "por lo menos similares a las suyas" para las empresas del sector.

Para Galindo es comprensible que bancos y cajas de ahorro quieran desprenderse de los numerosos activos inmobiliarios (sobre todo, vivienda y suelo residencial) que se han quedado a cambio de cancelar los créditos impagados de las empresas del sector, si bien consideró que tienen que hacerlo con "cautela" para no provocar distorsiones en el mercado.