La Casa Blanca pide un "sacrificio" a trabajadores, directivos y acreedores para evitar la quiebra de GM

NUEVA YORK, 27 (del corresponsal de EUROPA PRESS, Emilio López Romero)

La Casa Blanca pidió este miércoles a los trabajadores, directivos y acreedores de General Motors que hagan un "sacrificio" para evitar que el grupo automovilístico estadounidense vaya a la quiebra, después de que la empresa admitiera el fracaso de la reestructuración de su deuda.

Así lo aseguró el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, en su habitual rueda de prensa en la que afirmó que el presidente estadounidense, Barack Obama, considera que todas las partes involucradas deben "hacer sacrificios" para que General Motors salga adelante.

"Estamos trabajando, ese es nuestro deseo, para que se alcance un acuerdo con todos los acreedores involucrados para permitir la continuidad de General Motors y creo que se están haciendo progresos", afirmó Gibbs. "Con suerte, podrías tener novedades al respecto pronto", añadió.

El portavoz de la Casa Blanca respondía así a las preguntas de los periodistas horas después de que la compañía reconociera que los acreedores que se han acogido al plan para reestructurar su deuda no eran suficientes para satisfacer las exigencias del Departamento del Tesoro.

La multinacional tiene de plazo hasta el 1 de junio para completar un plan para convertir en acciones un total de 27.200 millones de dólares de deuda no asegurada para garantizar su viabilidad en el futuro, de acuerdo con el ultimátum recibido por parte de la Administración Obama.

Por último, Gibbs subrayó que la Casa Blanca no entrará a valorar la decisión de los acreedores de no aceptar el plan, y aunque reconoció que los plazos dados por el Gobierno están cada vez "más cerca", insistió en que todavía hay tiempo.