La CNE ve escaso el tiempo para la aplicación de las tarifas de la luz reguladas

  • Madrid, 27 may (EFE).- La Comisión Nacional de Energía (CNE) considera que los consumidores que tengan que acogerse a la tarifa de último recurso (TUR) eléctrica a partir del 1 de julio no dispondrán "en un plazo de tiempo suficiente" de la información necesaria para elegir comercializador ni un modelo de contrato.

Madrid, 27 may (EFE).- La Comisión Nacional de Energía (CNE) considera que los consumidores que tengan que acogerse a la tarifa de último recurso (TUR) eléctrica a partir del 1 de julio no dispondrán "en un plazo de tiempo suficiente" de la información necesaria para elegir comercializador ni un modelo de contrato.

Del mismo modo, según un comunicado remitido hoy, el organismo cree que los comercializadores tampoco contarán con la "antelación suficiente" de la cartera de clientes necesaria para programar sus compras de energía ni de la fórmula de cálculo que determinará su decisión sobre dichas compras.

A principios de abril el Gobierno aprobó que las TUR de electricidad quedarán reservadas a quienes tengan contratada una potencia inferior o igual a 10 kilovatios (kW), frente al límite de 15 previsto inicialmente.

Debido al "estrecho margen de tiempo" hasta la aplicación de dichas tarifas reguladas -los precios máximos que podrán cobrar las compañías- la CNE cree que se debe proporcionar la "máxima información" tanto a los consumidores que pueden acogerse a dichas tarifas como a aquellos que ya no tendrán un suministro regulado.

Una información que el organismo facilitará en su página web.

En el informe preceptivo sobre la propuesta de orden ministerial por la que se establece el mecanismo de traspaso de clientes a las TUR, el organismo que preside Maite Costa recomienda incluir un "contenido mínimo" de los contratos acogidos a esta tarifa, así como de los métodos por los cuales el cliente presta su consentimiento.

La CNE además pide que se apruebe un "contrato tipo" del suministro de último recurso que deberá ser "único para todos los consumidores".

Dicho contrato deberá contemplar el mecanismo jurídico en virtud del cual el consumidor mantiene las necesarias garantías de continuidad y calidad del suministro.

El organismo también propone que se indemnice a los consumidores que puedan verse afectados por el deterioro en la calidad del servicio eléctrico, así como que se incluya en las facturas de las TUR el componente de acceso, para que los usuarios dispongan de la información necesaria para comparar ofertas entre comercializadores.

Según el Ministerio de Industria, podrán acogerse a las TUR 24,92 millones de clientes de baja tensión, mientras que 1,25 millones de usuarios, que suponen el 31,7% del consumo en baja tensión, deberán ir al mercado liberalizado al haber contratado más de 10 kW de potencia.