Las farmacias españolas vieron reducidos sus márgenes en 2007 por su mayor profesionalización e inversión tecnológica

MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

Las farmacias españolas vieron reducidos sus márgenes de beneficio en 2007 y "continúan sacrificando" mejores resultados por su apuesta por la profesionalización de su personal empleado, así como por la participación en procesos de inversión, con mejoras tecnológicas, que mejoren el servicio prestado al paciente.

Éstas son las principales conclusiones del informe anual de oficinas de farmacia elaborado por la asesoría especializada en boticas Aspime, patrocinado por el Club de la Farmacia de Laboratorios Almirall, editado por Elsevier y hecho público hoy en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid.

El estudio, presentado por los socios de Aspime Juan Antonio Sánchez y Javier Besalduch, muestra que la oficina de farmacia española, analizada desde el punto de vista de su volumen de ventas, padece "un deterioro paulatino" de su beneficio, "que no se ve frenado" con los datos publicados y de cara a años posteriores.

Teniendo en cuenta que son datos basados en la declaración del IRPF de 767 oficinas de farmacia de las comunidades autónomas de Cataluña, Valencia, Comunidad de Madrid, Murcia, Castilla y León, Andalucía y Castilla-La Mancha del año 2007, "lo que se está viendo que la tendencia de la oficina de farmacia es a crear empleo, aunque los resultados, tanto antes como después de impuesto demuestran una tendencia la baja y se va reduciendo año tras año", manifestó a Europa Press Besalduch.

"La crisis económica también nos está afectando a nivel de facturación, si bien 2007 era una ejercicio era normal, aunque con el Real Decreto sobre genéricos y descuentos ha tenido un coste específico. La tendencia es que siga bajando y no ha tocado fondo, y más con las medidas fiscales sobre libre amortización recientemente aprobadas", agregó.

En este sentido, los socios de Aspime señaló que la reforma fiscal que entra en vigor en 2007 "apenas mejora la tributación del farmacéutico". "La bajada del tipo marginal del 45 al 43 por ciento no produce un respiro en las contingencias fiscales del mismo. La oficina de farmacia emplea entre dos y cuatro meses del año para pagar sus impuestos. Además, a diferencia de otros colectivos empresariales, tiene una tasa de anticipación fiscal --vía pagos trimestrales-- entre el 20 y el 40 por ciento. Es decir, podemos continuar confirmando que la farmacia española es un contribuyente de calidad y cantidad", explicaron.

Las farmacias españolas, analizadas desde el punto de vista de su tipología de facturación, también confirman la reducción de estos márgenes. Las cifras de la botica 'tipo' española se sitúan en una facturación media de 500.000 euros al año. El salario bruto anual por empleado fue de 21.523 euros y, respecto al tipo de venta, el 73 por ciento es para medicamentos por receta y el resto libre.

"Su margen neto no levanta cabeza, al no producirse repuntes positivos importantes. Están incrementando sus costes de personal, apostando por un personal más cualificado y tampoco cesa la inversión en la propia oficina de farmacia", señaló Besalduch.

Por otro lado, la mujer sigue teniendo un papel preponderante en la oficina de farmacia, ya que suponen el 67 por ciento del personal. Este hecho se confirma en que el número de mujeres licenciadas en farmacia es superior al de los varones. Los datos indican que una mayoría de farmacéuticas empresarias de más de un 80 por ciento en las ópticas que facturan entre 300.000 y 600.000 euros al año, teniendo en cuenta que estas oficinas tienen una serie de obligaciones fiscales más flexibles por estar encuadradas en la estimación directa simplificada del IRPF.

Además, las copropiedades de farmacéuticos se sitúan en un 17,34 por ciento de la muestra. Se mantiene la tendencia alcista de los últimos años. Así, son utilizadas como herramienta fiscal, así como método de adquisición de negocio compartido.

Sobre la situación laboral de la farmacia española, el estudio revela un promedio de plantilla creciente --3,11 personas de media--, que supera los tres trabajadores del pasado año. La contratación indefinida llega por primera vez a superar el 85 por ciento. Asimismo, el 77 pro ciento del personal empleado son mujeres. "La oficina de farmacia mantiene en los datos su tendencia creadora de un empleo con tres señas de identidad, de calidad femenino y estable", indicó el informe.

"El farmacéutico español, aún participando de una forma muy activa en la gestión empresarial de su oficina de farmacia, no consigue obtener los resultados esperados. La farmacia continua su tendencia de reducción de márgenes netos antes de impuestos", concluyeron los comparencientes.