Los acreedores de GM aceptan la nueva oferta, Opel en riesgo

BERLÍN/DETROIT, EEUU (Reuters) - General Motors anunció el jueves de manera inesperada que un grupo importante de acreedores aceptó una nueva oferta de canje de bonos por acciones, lo que despeja el camino para que el proceso de bancarrota respaldado por el Gobierno estadounidense sea veloz y menos traumático.

El anuncio fue la más clara señal de que la compañía se prepara para declarar la mayor bancarrota industrial en la historia de Estados Unidos.

Mientras tanto, en Europa, una pelea entre Berlín y Washington amenazaba con dejar a Opel sin protección financiera frente a la inminente bancarrota de su matriz.

GM, que trabaja bajo presión para lograr un fuerte ajuste de gastos que le permitan sobrevivir a la peor crisis económica en décadas, ya había logrado esta semana un acuerdo con su mayor sindicato.

El capital de la nueva firma que emergerá tras la reestructuración en marcha quedaría dividido en un 72,5 por ciento para el Gobierno de Estados Unidos, un 10 por ciento para los acreedores y 17,5 por ciento para el fideicomiso que administra los beneficios de jubilación y salud de los empleados.

En la nueva oferta de canje, los tenedores de bonos recibieron garantías para poder comprar un 15 por ciento adicional de la firma. A cambio, avalarán la venta de los activos más valiosos de GM a la nueva empresa.

Un comité que representa a los mayores tenedores de bonos dijo que la nueva propuesta es "la mejor alternativa (...) en la actual difícil situación". Los tenedores tienen hasta las 21:00 GMT del sábado para formalizar su aceptación a la oferta.

El Gobierno de Estados Unidos dijo que la decisión de los acreedores es un paso importante en el proceso de reforma de GM, el mayor fabricante de automóviles del país, que emplea a miles de personas.

El grupo asesor del Gobierno para el sector automovilístico "seguirá sus esfuerzos para asegurarse que GM emerge de esta reestructuración como una empresa fuerte y viable que pueda operar sin el apoyo estatal", dijo un responsable gubernamental que habló a condición de no ser identificado.

OPEL SIGUE

El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, dijo el jueves que logró garantías de la secretaria de Estados de Estados Unidos, Hillary Clinton, de que ella misma presionará para encontrar una solución para Opel.

"Clinton dijo que se pondría en contacto con el secretario del Departamento del Tesoro, (Timothy) Geithner para conseguir tanto apoyo de América (Estados Unidos) como sea posible para esta situación", dijo en un comunicado.

El Gobierno alemán, que afronta elecciones generales en septiembre, intenta cerrar un plan que le permita a Opel operar durante la eventual bancarrota de GM, en un contexto económico de aumento del paro en el país.

Está previsto que el presidente estadounidense, Barack Obama, y la canciller alemana, Angela Merkel, se reúnan la próxima semana.

El miércoles hubo una reunión de más de 12 horas en las que no se logró un acuerdo para que Opel tenga financiación temporal en caso de bancarrota de GM. Ministros alemanes culparon a los negociadores estadounidenses y GM al revelar a último momento que la firma necesita 300 millones de euros adicionales en efectivo a corto plazo.

De momento, la batalla por Opel parece haberse reducido a la italiana Fiat y al fabricante austro-canadiense de componentes Magna. El grupo de inversiones RHJ International, con sede en Bélgica, se cayó de la lucha y la china Beijing Automotive Industry no estuvo presente en la reunión, aunque quedó abierta la opción para que vuelva con una oferta más detallada.