Los promotores piden estímulos fiscales al Gobierno y competencia leal a la banca

  • Madrid, 26 may (EFE).- Los promotores reclamaron hoy al Gobierno estímulos fiscales para reactivar la demanda de vivienda y pidieron a la banca condiciones de financiación igualitarias para no introducir distorsiones en un mercado en el que las entidades de crédito ya no sólo dan hipotecas sino que también venden viviendas.

Madrid, 26 may (EFE).- Los promotores reclamaron hoy al Gobierno estímulos fiscales para reactivar la demanda de vivienda y pidieron a la banca condiciones de financiación igualitarias para no introducir distorsiones en un mercado en el que las entidades de crédito ya no sólo dan hipotecas sino que también venden viviendas.

En la jornada de conferencias previa a la inauguración del Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA) 2009, el presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), José Manuel Galindo, apostó por la "incentivación positiva" de la compra de vivienda frente a la intención del Gobierno de conservar su desgravación fiscal sólo para las rentas más bajas.

La ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, volvió a insistir en que la eliminación de la deducción por adquisición de vivienda para las rentas superiores a 24.000 euros a partir de 2011 beneficiará a las "clases medias", ya que podrán seguir disfrutando de dicha desgravación las familias que estén por debajo de ese umbral de ingresos, que son el 75 por ciento del total.

Corredor animó a los promotores a convertir su excedente de producción en vivienda protegida para poder acogerse a las ayudas previstas en el Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación 2009-2012, mientras que los empresarios del sector mostraron su preferencia por estimular la compra con deducciones fiscales.

Para el presidente de la Asociación Española de la Banca (AEB), Miguel Martín, la clave de la recuperación del sector no sólo está en dar un "impulso decidido" a la demanda, sino también en que desaparezca el "miedo a un derrumbe de los precios de la vivienda", ya que sólo con eso mejoraría la solvencia de los potenciales compradores, ayudando a la reactivación del crédito hipotecario.

Las entidades financieras también fueron protagonistas del debate, ya que todos subrayaron el papel que están jugando en el ajuste del mercado inmobiliario, al que han llegado de manera involuntaria al aceptar la cancelación de créditos impagados a cambio de unos activos que ahora son un lastre en sus balances.

Para Galindo es comprensible que bancos y cajas de ahorro quieran desprenderse de estos activos, si bien consideró que tienen que hacerlo con "cautela" para no provocar distorsiones en el mercado, razón por la que les reclamó condiciones financieras igualitarias.

El director de Negocio de Promotores de Caja Madrid, Alberto Manrique, negó que las entidades estén provocando esa distorsión y puso como ejemplo su entidad, que está vendiendo con pérdidas contables muchas de las viviendas adquiridas a promotores en pago por sus deudas.

Manrique afirmó que las entidades financieras han sido en general reacias a tomar participaciones en el accionariado de inmobiliarias (como Caja Madrid hizo en Metrovacesa) o a quedarse con sus activos, si bien reconoció que si lo han hecho es porque han visto algún beneficio en la operación.

A este respecto, el presidente de Inmobiliaria Chamartín, Carlos Cutillas, manifestó su deseo de que bancos y cajas vendan sus activos inmobiliarios "cuanto antes" y dejen a las empresas del sector "dedicarse a su negocio".

Más escéptico fue el presidente de Afirma Grupo Inmobiliario, Félix Abánades, quien no se mostró del todo convencido en que las entidades financieras hayan entrado en el mercado inmobiliario con "vocación liquidativa" y recordó que algunas de las grandes inmobiliarias del país tuvieron su origen en los operadores creados por los bancos.

Abánades auguró pérdidas para el sector inmobiliario hasta 2011, periodo en el que la actividad será muy baja, el valor de los activos seguirá cayendo y la deuda difícilmente se podrá amortizar, lo que inevitablemente llevará a un proceso de concentración en el sector.