Magna se perfila como favorito de la puja por Opel, aunque con divisiones

  • Berlín, 22 may (EFE).- El fabricante de componentes para automóviles austríaco-canadiense Magna se perfila como favorito en la pugna por la adquisición de Opel, si bien el Gobierno alemán dejó hoy claro que hay cuestiones a definir aún y que ningún ofertante está descartado.

Berlín, 22 may (EFE).- El fabricante de componentes para automóviles austríaco-canadiense Magna se perfila como favorito en la pugna por la adquisición de Opel, si bien el Gobierno alemán dejó hoy claro que hay cuestiones a definir aún y que ningún ofertante está descartado.

Las "decisiones fundamentales" se adoptarán la próxima semana, indicó el ministro de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, quien calificó de "concepto interesante" el presentado por Magna, pero afirmó que deben resolverse aún "cuestiones abiertas".

En términos parecidos se pronunció, al término de una reunión en Cancillería, el titular de Exteriores y vicecanciller, Frank-Walter Steinmeier, quien insistió en que siguen en liza "tres ofertantes" y en que la decisión se producirá previsiblemente la próxima semana.

Las dudas a diluir parecer apuntar a la división entre los responsables de los "Länder" afectados por encontrarse en ellos plantas del consorcio.

El primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Jürgen Rüttgers, dijo que su gobierno no aprobará tal plan porque implicará la destrucción de 2.000 puestos de trabajo en su "land", mientras que sus colegas de Hesse y Renania-Palatinado la apoyan firmemente.

El jefe de gobierno de Hesse -donde la sede de Opel-, Roland Koch, no dejó lugar a dudas de que Magna es el favorito, ya que su oferta es la que "más se acerca a los deseos y esperanzas de los políticos alemanes, pero también de los trabajadores".

En términos parecidos se pronunció Kurt Beck, de Renania-Palatinado, quien apuesta por seguir la negociación con este ofertante.

De confirmarse ese plan, la apuesta de futuro para el negocio europeo de General Motors -con fábricas en Alemania, Suecia, España, Reino Unido, Polonia y Bélgica- sería el mercado ruso y de la Comunidad de Estados Independientes, donde Magna espera producir cinco millones de coches al año.

A diferencia de la oferta del grupo automovilístico italiano Fiat, la de Magna no contempla una adquisición total de General Motors Europa, sino de una mayoritaria del 55 por ciento.

El director de Magna International, Siegfried Wolf, explicó hoy en Berlín que los planes de la compañía serían adquirir el 20 por ciento, que junto al 35 por ciento de sus socios -la empresa automovilística rusa GAZ y el mayor banco de ese país, el Srebank- sumarían el citado 55 por ciento.

General Motors mantendría otro 35 por ciento y el restante diez por ciento quedaría en manos de la plantilla.

Según la prensa alemana, Magna sería además el que menos avales estatales requeriría de los países europeos con plantas.

De acuerdo al diario "Bild", Magna reclama garantías por un total de 5.000 millones de euros, y se ha manifestado dispuesto a invertir 700 millones de euros en nuevos modelos y plantas.

Sin embargo, al igual que los conceptos presentados por Fiat y por el inversor estadounidense Ripplewood, también el de Magna contempla una drástica reducción de la plantilla.

Según la prensa, el plan de Magna prevé eliminar 10.000 de los 55.000 puestos de trabajo que hay en toda Europa, cifra idéntica a la de Ripplewood, mientras que Fiat desmantelaría 18.000 empleos.

Wolf no quiso confirmar estas cifras pero subrayó hoy en Berlín que los planes de su empresa contemplan una cifra "claramente inferior a los 18.000 empleos".

El empresario garantizó mantener las cuatro plantas alemanas, no quiso poner la mano en el fugo por las del Reino Unido y Bélgica, si bien, añadió, se intentaría "encontrar a otros fabricantes europeos para estas plantas".

Mientras que las informaciones desde Italia, entre ellas del consejero delegado de Fiat, Sergio Marchionne, apuntaban a que la adjudicación a esta empresa era "cosa hecha", en Alemania este ofertante ha pasado al último puesto en el ránking de posibilidades.

El comité de empresa ha anunciado entretanto que en caso de fracasar alguno de los tres conceptos, los trabajadores y concesionarios de Opel han elaborado una oferta conjunta de adquisición por un volumen total de 1.500 millones de euros.

De este total, 1.000 millones provendrían de recortes salariales y 500 millones de un fondo de rescate creado por los 4.000 concesionarios.