Numeroso público tras la apertura de un SIMA empequeñecido y austero

  • Madrid, 27 may (EFE).- La apertura de puertas al público de la undécima edición del Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA) ha atraído a numeroso público buscador de saldos, que se ha encontrado con una feria que ocupa la tercera parte de la del año pasado y en la que la austeridad es la nota predominante.

Madrid, 27 may (EFE).- La apertura de puertas al público de la undécima edición del Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA) ha atraído a numeroso público buscador de saldos, que se ha encontrado con una feria que ocupa la tercera parte de la del año pasado y en la que la austeridad es la nota predominante.

Ni regalos ni espectáculo ni famosos como gancho publicitario hay este año en un SIMA que cuenta con unas casetas sencillas, en las que las mesas de los comerciales casi nunca están vacías, y cuya propuesta más llamativa es la casa "Black & White", prototipo con el que la Universidad Politécnica de Madrid participará en el concurso Solar Decathlon, previsto en Washington el próximo otoño.

Está edición se caracteriza además por la ausencia de muchas de las grandes empresas del sector y por la iniciativa comercial de las que sí están presentes, que ofrecen descuentos de entre el 30 y el 50 por ciento en algunas de sus promociones y productos novedosos, entre los que destacan los seguros de desempleo.

Tres compañías -Vallehermoso, Afirma Grupo Inmobiliario y Promhogar- ofrecen coberturas para ayudar a pagar las cuotas hipotecarias a los clientes que se queden sin trabajo, que oscilan entre 12 meses para los casos de paro continuado y 24 meses para los de desempleo discontinuo.

Para aquellos que piensan que los precios pueden seguir bajando, hay promotoras como Sacresa que garantizan siempre el mínimo, de tal forma que si se produjeran mayores rebajas dentro de una promoción con posterioridad a la feria, la compañía aplicaría el recorte a quienes ya hubieran comprado una vivienda.

Algo parecido hace Afirma Grupo Inmobiliario, que se compromete a compensar al comprador si el valor de su casa cae después de cinco años y que permite a los compradores indecisos echarse atrás antes de escriturar una vivienda, recuperando el dinero de la reserva.

Otras como Reyal Urbis, bonifican a quienes se decidan rápido a formalizar la escritura con descuentos que se suman a los 6.000 euros que ya recortan a quienes reserven durante la feria.

Otras opciones como el alquiler con posibilidad de compra y la vivienda protegida cobran también mayor protagonismo en los catálogos de unas empresas que hasta hace un par de años sólo tenían vivienda libre a la venta.

Para la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, que hoy inauguró el SIMA 2009, todas estas ofertas son una muestra de que el sector está asumiendo su responsabilidad y se está adaptando a la demanda real, que cada vez es más exigente y tiene claro lo que busca, "un hogar a un precio que puedan pagar".

"Nadie podría pensar hace apenas dos años que íbamos a ver ligadas a la venta de viviendas palabras como ofertas o rebajas", afirmó Corredor, para quien el ajuste del sector inmobiliario era "necesario y deseable", aunque reconoció que se ha producido de una manera más rápida y brusca de lo esperado por su coincidencia con la crisis financiera internacional.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), José Manuel Galindo, dijo que las empresas del sector son las primeras que están comprometidas con el objetivo de que todas las familias puedan disponer de una vivienda.

Sin embargo, matizó que en ese esfuerzo necesitan el apoyo de las administraciones públicas, así como la colaboración del sector financiero con una mayor disponibilidad de crédito.