Un informe gubernamental alerta de que el sistema GPS podría fallar el próximo año

  • San Francisco (EE.UU.), 20 may (EFE).- Desde pilotar un avión hasta localizar el camino a la gasolinera más cercana, el sistema GPS se ha hecho imprescindible en la vida diaria, pero un informe del Gobierno de Estados Unidos alerta de que podría fallar en 2010 por falta de fondos.

Un informe gubernamental alerta de que el sistema GPS podría fallar el próximo año

Un informe gubernamental alerta de que el sistema GPS podría fallar el próximo año

San Francisco (EE.UU.), 20 may (EFE).- Desde pilotar un avión hasta localizar el camino a la gasolinera más cercana, el sistema GPS se ha hecho imprescindible en la vida diaria, pero un informe del Gobierno de Estados Unidos alerta de que podría fallar en 2010 por falta de fondos.

El Ejército del Aire estadounidense, responsable de la gestión de la red de satélites que hacen posible el sistema de posicionamiento GPS, ha descuidado sus tareas, asegura un reciente estudio de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental.

El informe ha sido recogido hoy por la prensa estadounidense y advierte al Congreso de Estados Unidos de que son necesarios unos 2.000 millones de dólares para actualizar la red de satélites si quiere evitarse que empiecen a fallar.

"Cuando los viejos satélites empiecen a registrar fallos en 2010, existe una alta probabilidad de que la red caiga por debajo del número de satélites requeridos para proveer el nivel de servicio al que el gobierno de Estados Unidos se ha comprometido", dice el estudio.

La Oficina de Responsabilidad Gubernamental acusa al Ejército de haber fracasado en su tarea de construir satélites para el sistema ajustándose al presupuesto y en los periodos de tiempo requeridos.

Creado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos y gestionado por el Ejército del Aire, el sistema de posicionamiento GPS es el único sistema global de navegación vía satélite actualmente funcionando.

La red dispone de entre 24 y 32 satélites en órbita alrededor de La Tierra y son necesarios al menos cuatro para localizar un punto determinado.

El sistema GPS puede ser utilizado libremente por cualquiera y sus usos civiles se han multiplicado en la última década.

Es habitual en aviones comerciales, barcos y automóviles donde ha sustituido a los tradicionales mapas de carretera, pero también en la última generación de teléfonos móviles en los que ha permitido la creación de numerosas aplicaciones.

Aunque, teóricamente, el sistema podría seguir funcionando con menos de 24 satélites operativos, los expertos creen que su precisión se reduciría notablemente.

Para usted o para mi supondría no obtener resultados tan exactos cuando buscamos una calle en el Tom-Tom o el restaurante más cercano en Google Maps para iPhone, pero para la aviación comercial o el Ejército las consecuencias de una mínima imprecisión son enormes.

"Ellos operan con un margen de precisión del 99,9 por ciento. Si cae por debajo del 95 por ciento no se sienten cómodos", dijo a la cadena CNN Alan Cameron, editor de la revista especializada en el sector GPS World.

Precisamente por su interés para la seguridad nacional, los analistas esperan que el Gobierno encuentre una forma rápida de realizar las inversiones necesarias para actualizar el sistema.

"Si algunos bancos son demasiado importantes para quebrar, también lo son ciertos programas gubernamentales. Es el caso del GPS y, como con los bancos, parece probable que se destinen grandes sumas a encontrar una solución", dijo David Coursey, analista de PC World.

Una eventual falta de precisión del sistema GPS beneficiaría al sistema europeo Galileo, desarrollado por la Unión Europea y la Agencia Espacial Europea y que debería estar operativo en 2011.

Cuando empiece a funcionar, Galileo tendrá un margen de error de solo de 4 metros en horizontal y menos de 8 en vertical, prácticamente la décima parte del GPS.

La iniciativa europea nació para evitar una excesiva dependencia del sistema de posicionamiento estadounidense, especialmente en el caso de que se produjeran fallos como los que podrían empezar a afectar a los navegadores de nuestros automóviles a partir del próximo año.