Adenex considera que "la acumulación de problemas" en la central de Almaraz evidencia que el cierre "no debe demorarse"

MÉRIDA, 28 (EUROPA PRESS)

La asociación ecologista Adenex consideró hoy que "la acumulación de problemas, fallos y averías en la central nuclear de Almaraz, a solo un año de la finalización de su permiso de explotación", evidencia que el "cierre definitivo" de esta instalación "no debe demorarse ni un día más".

Considera esta asociación que las soluciones de "parcheo" previstas "no hacen sino aumentar y alargar el riesgo de esta instalación, que se encuentra ya "envejecida y peligrosa".

En nota de prensa, Adenex aseguró que "el abandono -progresivo pero urgente- de la energía nuclear es un paso absolutamente necesario para poder avanzar hacia un modelo energético sostenible basado en la eficiencia energética y las energías renovables", que según aseguró, "son recursos energéticos más seguros, más limpios y menos costosos que la energía nuclear".

En el caso de la Central Nuclear de Almaraz, Adenex aseguró que "funciona bajo mínimos de seguridad, mientras el Consejo de Seguridad Nuclear no informa a los ciudadanos", y en ese sentido explicó que durante el proceso de recarga de combustible que actualmente se realiza en la planta atómica "se ha detectado un grave problema de corrosión en los generadores de vapor de la unidad II, cuando se procedía a la inspección de sus tubos".

PROBLEMA NO ES NUEVO

Explica este colectivo que "el problema no es nuevo", ya que en el año 1996 la central nuclear "se vio obligada a cambiar los generadores de vapor de sus dos unidades, al detectarse graves fenómenos de corrosión, problemas no previstos por la CNA en sus previsiones".

"En los últimos años se han venido detectando serios problemas de corrosión en estos tubos, lo que ha hecho imprescindible ir taponándolos para intentar evitar que se produzcan fugas de agua radiactiva a gran presión", explica Adenex, que asevera que la planta atómica de Almaraz "está funcionando con un gravísimo problema en los tubos de sus generadores de vapor, que por diversas circunstancias padecen adelgazamientos, corrosiones y fisuras".

Alerta la asociación que "la rotura completa de sólo uno de los tubos de cada uno de los generadores puede conducir al máximo accidente previsto en una central nuclear", por lo que asegura que los extremeños están "a expensas de que los tubos de los generadores no se rompan en un número suficiente para provocar una catástrofe".