Rusia propone un nuevo pacto que reemplace la Carta de la Energía

  • Helsinki, 20 abr (EFE).- El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, anunció hoy en Helsinki que va a proponer a la Unión Europea y a los países del G-20 un nuevo pacto que garantice la seguridad del comercio energético, en sustitución de la Carta de la Energía, un documento que Moscú se niega a ratificar.

Helsinki, 20 abr (EFE).- El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, anunció hoy en Helsinki que va a proponer a la Unión Europea y a los países del G-20 un nuevo pacto que garantice la seguridad del comercio energético, en sustitución de la Carta de la Energía, un documento que Moscú se niega a ratificar.

Medvédev, de visita oficial en Finlandia, aseguró en rueda de prensa que Rusia entregará hoy un documento con sus propuestas a los países del G-20, a los miembros de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y a sus vecinos más cercanos, como Finlandia.

"Este documento básico determina los aspectos de cooperación internacional en la esfera energética, incluyendo propuestas de acuerdo sobre el tránsito de combustible", afirmó Medvédev.

"Nos gustaría empezar a negociar este documento con la Unión Europea y con los demás socios, y confío en que nuestras propuestas sean acogidas de forma constructiva", añadió el mandatario.

Según explicó a la prensa el asesor presidencial Arkadi Dvorkóvich, el nuevo pacto propuesto por Moscú abarca no sólo el petróleo y el gas natural, sino también la electricidad, el carbón y los combustibles nucleares.

La Carta de la Energía fue firmada en 1994 por medio centenar de países, entre ellos Rusia, con el fin de establecer el marco jurídico y las obligaciones para el comercio energético entre el oeste y el este de Europa.

Sin embargo, Rusia se niega a ratificar el documento porque lo considera desequilibrado y perjudicial para los intereses de los países productores.

"Nuestro objetivo es asegurar el equilibrio entre productores de energía, países de tránsito y consumidores. La Carta de la Energía ha fracasado a la hora de eliminar este desequilibrio", declaró Medvédev.

El mandatario ruso aprovechó su primera visita oficial a Finlandia para intentar obtener el respaldo de Helsinki al proyecto Nord Stream, un gasoducto que conectará Rusia y Alemania por el fondo del mar Báltico y que atraviesa aguas territoriales finlandesas.

La construcción de este gasoducto de 1.220 kilómetros de longitud, cuyo coste se estima en 7.400 millones de euros, ha despertado grandes recelos entre los países ribereños por sus riesgos medioambientales.

Tras entrevistarse con la presidenta de Finlandia, Tarja Halonen, Medvédev no logró el apoyo abierto que esperaba, aunque dio las gracias a su homóloga por haber enfocado el tema "de forma constructiva".

"Para Finlandia el asunto del gasoducto es simplemente una cuestión ecológica. Si se puede construir respetando el medio ambiente, entonces creo que es una buena solución", declaró Halonen.

La presidenta finlandesa señaló que su país no se pronunciará oficialmente sobre el proyecto Nord Stream hasta que no concluyan los estudios de impacto medioambiental.