Sarkozy pide extrema firmeza a la UE contra el odio racista de Ahmadineyad

  • París, 20 abr (EFE).- El presidente francés, Nicolas Sarkozy, condenó hoy el discurso en la Conferencia sobre el Racismo en Ginebra de su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad, y pidió "una reacción de extrema firmeza" de la Unión Europea.

París, 20 abr (EFE).- El presidente francés, Nicolas Sarkozy, condenó hoy el discurso en la Conferencia sobre el Racismo en Ginebra de su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad, y pidió "una reacción de extrema firmeza" de la Unión Europea.

En un comunicado, Sarkozy "condena totalmente este discurso de odio" de Ahmadineyad, en el que el jefe del Estado iraní cargó contra lo que denominó "racismo" de Israel y contra la complicidad de EEUU y algunos gobiernos occidentales en la política israelí contra los palestinos.

El presidente francés, que recordó haber rechazado en el pasado otras declaraciones "inaceptables" del presidente iraní, subrayó el desprecio que Ahmadineyad había manifestado así a los ideales y valores inscritos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Lamentó que en la Conferencia sobre el Racismo de la ONU, inaugurada esta mañana en Ginebra, el líder iraní se haya situado en el extremo opuesto del objetivo de la reunión, que debía servir para "unir y movilizar a la comunidad internacional" contra todas las formas de racismo.

Los representantes de la Unión Europea que asistían a la reunión abandonaron la sala en protesta por las palabras de Ahmadineyad, que también denunció las intervenciones militares en Irak y Afganistán y se preguntó si éstas habían traído la paz o la prosperidad a sus pueblos.

En otro comunicado, el ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, justificó la retirada del embajador francés porque había indicado "muy claramente que Francia no toleraría que nadie tome como rehén la conferencia y se sirva de ella como de una tribuna para hacer declaraciones de odio".

"Quiero que este gesto de protesta suscite una toma de conciencia en la comunidad internacional", argumentó Kouchner, antes de insistir en que "frente a actitudes como la que acaba de tomar el presidente iraní, no hay compromiso posible".

El responsable diplomático francés recordó que París había decidido participar en la reunión porque compartía su objetivo de "la lucha contra el racismo bajo todas sus formas, sin jerarquías de víctimas".

También aludió a que esa participación tenía dos condiciones, la primera el respeto del texto del proyecto de declaración que recogía los principios definidos por los países de la Unión Europea, y en la que se subrayaba que no se puede olvidar nunca el Holocausto.

La segunda era que el debate se tenía que llevar a cabo con "dignidad" y que no se aceptaría que se pronunciaran "declaraciones extremistas u odiosas que trataran de instrumentalizar ese foro".

Francia no había oficializado su presencia en la conferencia hasta esta misma mañana, poco antes de su inicio, después de que no se hubiera conseguido llegar a una posición común con el resto de los socios europeos.

El mismo Kouchner, en cualquier caso, ya había advertido de que su embajador Jean-François Mattei se retiraría si desde la tribuna se proferían acusaciones antisemitas o racistas, en previsión de la intervención de Ahmadineyad.