Repsol actualizará su plan estratégico y critica las subvenciones al coche eléctrico


  • El consejero delegado de la compañía, Josu Jon Imaz, anuncia un cambio de la hoja de ruta de la petrolera gracias a la estabilización de los precios del crudo.

  • Su presidente, Antonio Brufau, insta a plantear una renovación del parque automovilístico y replantear el actual modelo de subvenciones a los coches eléctricos.

(Ampl.) Brufau (Repsol) pide acelerar la renovación del parque automovilístico

(Ampl.) Brufau (Repsol) pide acelerar la renovación del parque automovilístico MADRID | EUROPA PRESS

Soplan nuevos vientos y toca cambiar la hoja de ruta. Repsol tiene previsto actualizar su plan estratégico en la primera mitad de 2018, según ha anunciado su consejero delegado, Josu Jon Imaz, en la junta de accionistas del grupo energético. ¿Por qué lo hace? Porque el actual, que data de octubre de 2015 y estará vigente hasta 2020, se hizo en plena debacle de los precios del crudo. Una vez se han estabilizado, y con el ahorro de costes realizado, permiten cambiar el paso.

El plan estratégico en vigor se hizo, además, tras la adquisición de la canadiense Talisman Energy y contemplaba un plan de desinversiones. En su discurso ante la junta de accionistas, Imaz destacó que las sinergias y eficiencias previstas en el plan se han elevado y han permitido adelantar a 2017 el objetivo de ahorro de costes, que alcanzaba los 2.100 millones de euros.

Con la compra de Talisman Energy, Imaz destacó que Repsol es "una compañía más fuerte, más ágil y competitiva, con un modelo altamente integrado, más eficiente y con un portafolio optimizado, con mayores capacidades técnicas y tecnológicas".

En lo que respecta a las desinversiones del grupo, Imaz recordó que ascienden a 5.100 millones de euros al cierre de 2016, superando el objetivo fijado en el plan estratégico. La hoja de ruta de la petrolera identificaba un objetivo de desinversiones total por valor de 6.200 millones de euros a lo largo de todo su periodo, de los que 3.100 millones correspondían a los ejercicios 2016 y 2017, y los 3.100 millones restante a 2018, 2019 y 2020.

El consejero delegado de la compañía calificó 2016 como un año "retador y en un entorno complejo" para el sector, debido a la volatilidad de los mercados y los bajos precios del crudo y del gas, en el que Repsol ha sido capaz de crear valor y seguir generando caja. A la espera de conocer los detalles del nuevo plan, el grupo se va a enfocar en el rendimiento de la rentabilidad de la producción que alcanza los 700.000 barriles diarios, objetivo garantizado hasta 2025, con el reto de tener una caja positiva "a 40 dólares por barril".

Criticas a las subvenciones 

Si Imaz se ha centrado en su intervención en la evolución de la compañía, su presidente, Antonio Brufau ha trazado un panorama sobre el contexto del sector y sobre cómo se está gestionando la transición energética. Brufau instó a incentivar la renovación del parque automovilístico sobre todo del diésel. “Deberían hacerse programas que incentiven el cambio de vehículos antiguos por nuevos", que generan mayores a niveles de [partículas contaminantes] NOx".

Así, apuntó, se conseguiría que "la contaminación en una ciudad como Madrid se acabara de raíz". El directivo también se mostró "favorable a que se ponga precio a las emisiones de carbono" y subrayó que, a día de hoy, hay soluciones "competitivas" que no emiten NOx, como el gas natural.

Y criticó las subvenciones a los coches eléctricos. "Las compañías alemanas no han invertido en investigación lo que deberían haber invertido, requiere una gran inversión", dijo al respecto. En su opinión, se está "financiando el I+D+i de la industria alemana" menos competitiva tecnológicamente en cuanto al coche eléctrico.

Por otra parte, Brufau se refirió también al mercado del petróleo y auguró para 2017 un año de "equilibrio", con una "estabilidad de los precios al alza". Así, señaló que los organismos internacionales prevén unos niveles de 57 dólares el barril para este ejercicio y de 65 dólares para 2018. Asimismo, apuntó el buen comportamiento del 'downstream', con unos márgenes de refino que en 2016 se "comportaron bien", situándose en los 6,3 dólares por barril, y que en el inicio de 2017 siguen mostrando "fortaleza", con 7,1 dólares en el primer trimestre.