Se cumplen 25 años del primer molino aerogenerador instalado en España

  • Barcelona, 9 mar (EFE).- Mañana se cumplen 25 años de la entrada en funcionamiento del primer molino aerogenerador que se instaló en España, en concreto un prototipo de 12 metros y tres palas con una potencia de 15 kilowatios que se levantó en Vilopriu (Girona) y que supuso el nacimiento de la energía eólica moderna en el país.

Barcelona, 9 mar (EFE).- Mañana se cumplen 25 años de la entrada en funcionamiento del primer molino aerogenerador que se instaló en España, en concreto un prototipo de 12 metros y tres palas con una potencia de 15 kilowatios que se levantó en Vilopriu (Girona) y que supuso el nacimiento de la energía eólica moderna en el país.

Aquel primigenio modelo, desarrollado por la cooperativa Ecotecnia, y ya desaparecido, tenía una capacidad de producción muy reducida en comparación con los actuales, como por ejemplo los aerogeneradores ubicados en El Perelló (Tarragona), con una potencia de 3 megawatios, es decir, el equivalente a 200 molinos como el de Vilopriu, recuerda EolicCat, entidad que agrupa a 50 empresas del sector.

La instalación de este primer molino fue iniciativa de un grupo de personas vinculadas a corrientes ecologistas y a las tecnologías alternativas para el aprovechamiento de las fuentes de energía renovables.

El 10 de marzo de 1984 se hizo la inauguración oficial, con un acto de presentación de la cooperativa "Ecotecnia" y del proyecto en el Ayuntamiento de Vilopriu y posteriormente la comitiva acudió al lugar donde estaba el aerogenerador para ponerlo en marcha, con una fiesta a la que acudieron más de 500 personas.

Aquel proyecto fue pionero en todo el país, ya que de los cuatro primeros molinos instalados en España, el primero que fue rentable fue el molino ampurdanés que, paradójicamente, se conectó a la red de forma alegal, ya que entonces no había ninguna normativa que regulase la instalación de infraestructuras para la producción de energía eólica.

Para el presidente de EolicCat, Ramón Carbonell, se trata de una efemérides que pone de manifiesto dos hechos contrapuestos: "Por un lado celebramos la espectacular evolución de la tecnología eólica vivida en estos años, en la que Cataluña ha sido pionera, pero por otro nos preocupa el importante retraso que padecemos en cuanto a implantación eólica".

Carbonell asegura que "entre todos, administración, empresariado y sociedad, hemos de trabajar para conseguir situar la energía eólica en el lugar que le toca".

Actualmente, en Vilopriu no quedan restos de aquel aerogenerador, lo que, según EolicCat, "pone de manifiesto la reversibilidad de la energía eólica, que no genera ningún residuo ni durante el funcionamiento de un parque ni una vez acabada su vida útil".