Sector energético argentino afronta serios problemas, según un informe

  • Buenos Aires, 22 abr (EFE).- El sector energético de Argentina "afronta serios problemas estructurales sin soluciones a la vista" y se encamina a "perder" su autoabastecimiento, advierte un informe elaborado por ocho ex secretarios de Energía, que desató un revuelo por la prohibición de presentarlo hoy en una universidad estatal.

Sector energético argentino afronta serios problemas, según un informe

Sector energético argentino afronta serios problemas, según un informe

Buenos Aires, 22 abr (EFE).- El sector energético de Argentina "afronta serios problemas estructurales sin soluciones a la vista" y se encamina a "perder" su autoabastecimiento, advierte un informe elaborado por ocho ex secretarios de Energía, que desató un revuelo por la prohibición de presentarlo hoy en una universidad estatal.

El estudio, que será finalmente presentado hoy en un instituto de Buenos Aires, indica que Argentina "tiene un presente decadente en materia productiva y un futuro incierto" y sostiene que para resolver los problemas en el sector energético "se debe formular una política de Estado a largo plazo".

El informe considera además que el sector eléctrico también "ha demostrado tener serias dificultades para ampliar la oferta en nueva generación" de energía y que "el sector privado no cuenta en la situación actual con las condiciones mínimas para invertir".

Los ex funcionarios tenían previsto para este miércoles presentar el documento en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA), pero su decano, Carlos Rosito, decidió suspender la actividad con el argumento de que la institución "no es una caja de resonancia de posturas políticas y partidarias".

"Cuando falta poco para que haya elecciones -en alusión a las legislativas de junio próximo-, se pretende usar a la Facultad con fines proselitistas", sentenció Rosito en declaraciones radiales.

Jorge Lapeña, uno de los autores del estudio, opinó, sin embargo, que "no fue transparente" el motivo que llevó a la suspensión de la presentación y señaló que "si se prohíbe su difusión se está generando un hecho mediático que trasciende al documento en sí".

El informe, que será presentado hoy en el Instituto General Mosconi, también fue elaborado por los ex secretarios de Energía Daniel Montamat, Alieto Guadagni, Enrique Devoto, Julio César Aráoz, Emilio Apud, Roberto Echarte y Raúl Olocco.

El texto advierte igualmente sobre la caída de inversiones en el sector y acerca de la falta de transparencia en las operaciones de la petrolera estatal Energía Argentina (Enarsa).

Por su parte, el ministro argentino de Planificación, Julio De Vido, rechazó la evaluación contenida en el informe y aseguró que "está claro que es un planteo tendenciosamente politizado y maliciosamente politizado".

"Seguramente (hacen este diagnóstico) porque ellos, cuando estuvieron al frente de carteras, tuvieron una gran suma de fracasos. Por eso sus críticas de ninguna manera son pertinentes", manifestó De Vido.

Afirmó además que el Gobierno argentino cuenta con un plan energético en el que lleva invertidos 14.000 millones de pesos (3.783 millones de dólares) y restan otros 50.000 millones de pesos (13.513 millones de dólares) para desembolsar hasta 2016.

Lapeña negó que se trate de una presentación con fines políticos y dijo que "es una cosa inédita que ocho ex secretarios de Energía de signos dispares hayan llegado a un consenso tal que analiza una situación muy complicada y hace una propuesta a futuro".

El ex funcionario afirmó que el texto fue presentado a la presidenta argentina, Cristina Fernández, con un pedido de audiencia que no fue respondido.

El Gobierno argentino lanzó en noviembre pasado un plan de incentivos impositivos a la industria petrolera con el fin de aumentar las alicaídas reservas de hidrocarburos del país, así como la producción de crudo y combustibles.

El Ejecutivo busca aumentar las reservas y la producción de hidrocarburos y combustibles en vista de que desde 2003 se registran incrementos del 61 por ciento en el consumo de naftas, del 31 por ciento en el de gasóleo y del 35 por ciento en lubricantes.

Según el Gobierno, la política de incentivos permite reducir los subsidios a la importación de combustibles que aplica Argentina desde la crisis energética de 2004, cuando comenzaron las compras de gasóleo y fuel a Venezuela y se reanudaron las adquisiciones de gas natural a Bolivia.