La cumbre del G20 frena la caída del precio del petróleo

  • Viena, 4 abr (EFE).- Los precios del petróleo concluyeron la semana al alza gracias a la esperanza de una recuperación económica despertada por la cumbre del G20 el jueves en Londres, que compensó la presión a la baja causada por nuevos datos sobre el deterioro de la coyuntura y el descenso de la demanda energética.

La cumbre del G20 frena la caída del precio del petróleo

La cumbre del G20 frena la caída del precio del petróleo

Viena, 4 abr (EFE).- Los precios del petróleo concluyeron la semana al alza gracias a la esperanza de una recuperación económica despertada por la cumbre del G20 el jueves en Londres, que compensó la presión a la baja causada por nuevos datos sobre el deterioro de la coyuntura y el descenso de la demanda energética.

A la par que las principales bolsas internacionales, los mercados petroleros reaccionaron con entusiasmo a la estrategia acordada por los jefes de Gobierno de los mayores países industrializados y de economías emergentes (G20) para reactivar la economía mundial, que incluye un refuerzo de un billón de dólares para incentivar el comercio internacional.

Así, los crudos de referencia en Europa y Estados Unidos, el Brent y el Petróleo Intermedio de Texas (WTI), se dispararon el jueves casi un 9 por ciento, mientras que el barril de la OPEP subió un 6 por ciento.

La noticia, al día siguiente, de un empeoramiento del desempleo en Estados Unidos, el mayor consumidor de petróleo del mundo, hasta alcanzar el 8,5 por ciento, el nivel más alto desde noviembre de 1983, amortiguó la escalada del precio del crudo pero sin llegar a quebrar la tendencia alcista.

Así, el barril del WTI terminó la semana a 52,64 dólares, prácticamente sin cambios respecto al jueves y por encima del cierre del viernes precedente (52,38 dólares).

El Brent acabó la sesión de ayer a 53,47 dólares por barril, un 1,3 por ciento más que el día anterior, y con un encarecimiento semanal del 2,8 por ciento.

De esta forma el valor del "oro negro" se mantiene en el nivel más alto de 2009, aunque sigue muy lejano de los récords cercanos a los 150 dólares por barril que batió en julio de 2008.

La fuerte reacción al alza que siguió a la cumbre del G20 compensó también las presiones bajistas provocadas los días anteriores por un incremento en los inventarios de crudo en EEUU en 2,8 millones de barriles, así como por la recuperación del dólar frente al euro y otras divisas, que desincentiva la inversión en las materias primas que cotizan en la moneda estadounidense.

Por otro lado, los analistas ven que el valor del crudo ha estado en las últimas semanas apuntalado por los esfuerzos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para lograr un mayor cumplimiento de los acuerdos para recortar su producción conjunta de crudo en 4,2 millones de barriles diarios respecto al nivel de septiembre pasado.

Según los cálculos de la asesora especializada JBC Energy, con sede en Viena, la OPEP ha continuado cerrando las espitas en marzo, cuando puede haber bombeado una media de 27,76 millones de barriles diarios (mbd), unos 250.000 bd menos que en febrero.

La producción de los once países miembros que participan en los recortes (todos menos Irak) se estima en 25,45 mbd, 257.000 bd menos que en febrero.

"Nuestras cifras muestran que el grupo estuvo produciendo en marzo 613.000 bd por encima de su cuota de producción, de 24,84 mbd. Ello equivale a un índice de cumplimiento (del recorte) del 85 por ciento, 6 puntos porcentuales más que la tasa calculada para febrero", destacó la asesora en un análisis.

El secretario general de la organización, Abdalá El Badri, reiteró esta semana su advertencia de que las inversiones necesarias para crear la capacidad de satisfacer la demanda futura de crudo requieren un precio más alto, de 70 a 80 dólares por barril.

El Badri coincidió así, en una conferencia sobre petróleo el jueves en París, con el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Nobuo Tanaka, en que a medio y largo plazo los precios del crudo tendrán que subir para evitar futuras rupturas en el aprovisionamiento.

"Unos precios bajos de la energía no son posibles a largo plazo" puesto que se necesitan "inversiones enormes" para hacer frente a las demandas de consumo futuras, subrayó Tanaka.