El desempleo y la baja en las exportaciones, primeros efectos de la crisis en Guatemala

  • Guatemala, 18 may (EFE).- Dirigentes empresariales guatemaltecos aseguraron hoy que los efectos de la crisis económica mundial han provocado ya en el país una sensible baja en las exportaciones y la pérdida de miles de empleos.

Guatemala, 18 may (EFE).- Dirigentes empresariales guatemaltecos aseguraron hoy que los efectos de la crisis económica mundial han provocado ya en el país una sensible baja en las exportaciones y la pérdida de miles de empleos.

Según el director ejecutivo de la Cámara de Industria de Guatemala (CIG), Javier Zepeda, desde finales de 2008, cuando se expandió la crisis hasta la fecha, en Guatemala se han perdido al menos 150.000 empleos.

Mientras, las exportaciones de vestuario y textiles, que tiene a Estados Unidos como su principal mercado, tuvo una baja de 31 por ciento en enero y febrero pasados, explicó el empresario en una entrevista con una radio local.

De acuerdo con Alejandro Ceballos, dirigente del sector de vestuario y textiles, al menos 22 empresas han tenido que cerrar en el país debido a la crisis.

Durante los últimos cinco años, precisó, la industria del textil ha perdido por lo menos 60.000 puestos de trabajo.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Guatemala (CCG), Jorge Briz, sostiene que para soportar los efectos de la crisis económica el país tiene que fortalecer sus mecanismos de seguridad para propiciar la inversión extranjera que genere empleo.

Briz aseguró que la baja de las exportaciones en el primer bimestre de 2009 "es uno de los primeros impactos severos de la difícil situación económica y financiera que priva al mundo".

Para hacer frente a la crisis, el Gobierno de Guatemala anunció el pasado 30 de enero que invertirá durante 2009 unos 871,37 millones de dólares para generar empleo e impulsar la recuperación económica.

Casi un 50 por ciento de la inversión prevista para este año será destinada a generar empleos por medio de la construcción de obras de infraestructura y reactivar al sector productivo nacional para hacer frente a la crisis económica.

En ese plan, el Gobierno fijó como prioridades mantener el déficit fiscal en el dos por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), apoyar la financiación para la diversificación de la oferta exportable y los programas de asistencia alimentaria.