Serrano someterá a voto su presidencia de la Comisión de Control de Caja Madrid si se levanta sanción a Gómez

MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Comisión de Control de Caja Madrid, Fernando Serrano, aceptó hoy introducir en el orden del día de la próxima reunión de éste órgano la posibilidad de someter a votación su cargo, siempre y cuando se encuentren presentes los 13 miembros de la comisión, es decir, si se produce el levantamiento de la sanción impuesta por la Consejería de Economía y Hacienda a Juan Gómez-Castañeda, de Izquierda Unida.

Fuentes cercanas a Serrano subrayaron, en declaraciones a Europa Press, que "no es que dimita de la Presidencia, sino que someterá su cargo a ratificación" de los miembros.

Durante la reunión que se celebró anoche, 'aguirristas' y 'gallardonistas' no volvieron a enfrentarse sobre este conflictivo punto que mantiene en vilo la comisión, después de que el 'aguirrista' Pablo Abejas aceptara abandonar el cargo a favor del consenso para dejar paso al miembro de más edad, Antonio Cámara, y que el martes pasado Serrano esgrimiera la legitimidad de su nombramiento tras el levantamiento por parte del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de la suspensión cautelar que también pesaba sobre él.

La Consejería se opone en principio a reconocer como definitivo el nombramiento de Serrano como presidente en la convulsa reunión del pasado 16 de enero y le abrió un expediente sancionador por incompatibilidad con el cargo de Director del Contribuyente del Ayuntamiento de Madrid, que sigue su curso, pese a la decisión del TSJM de levantar su suspensión en el cargo.

Por otra parte, los miembros de la comisión de control escucharon la exposición del director financiero de Caja Madrid, Ildefonso Sánchez, respecto a la cuenta general de la entidad en 2008, un paso necesario antes de que se produzca la votación de la misma. Esta votación ha quedado aplazada finalmente a la próxima reunión de la comisión, que por el momento no tiene fecha.

Las cuentas de 2008 de Caja Madrid deben ser obligatoriamente aprobadas en las próximas semanas, por lo que todas las partes en conflicto han optado por aparcar por el momento sus rencillas para cumplir con este trámite.