Un ganadero de vacuno de Ávila conoce siete meses después del sacrificio de una res que podía tener tuberculosis

ÁVILA, 13 (EUROPA PRESS)

UCCL ha pedido a la Dirección General de Producción Agropecuaria que tome las medidas necesarias para evitar casos como el ocurrido a un ganadero de vacuno extensivo de carne de la provincia de Ávila, al que se le ha comunicado ahora que una res sacrificada en octubre pudiera ser tuberculosa.

Según informaron en un comunicado, la semana pasada un ganadero trashumante de San Martín del Pimpollar recibió comunicación de técnicos del Servicio Territorial de Agricultura y Ganadería de Ávila de que una vaca que sacrificó en el pasado mes de octubre es muy posible que tuviera tuberculosis.

La explotación ganadera lleva dos años sin dar positivo ni en tuberculosis ni brucelosis en las distintas campañas oficiales de saneamiento ganadero, y el animal sacrificado era "una más de las distintas reses que cada año se sacrifican para la renovación de la cabaña".

Aún en el caso de que la res hubiera tenido, con certeza, tuberculosis, su consumo no implicaría ningún riesgo alimentario a los consumidores, subrayó la organización agraria.

UCCL cree "inconcebible" que en la era de la información y la comunicación "se tarde siete meses en comunicar a un ganadero este hecho", como "igual de grave es la circunstancia de la imprecisión, pues lo único que se comunica es la posibilidad, sin confirmar y sin descartar".

Se preguntan "¿por qué no se hicieron las pruebas determinantes y concluyentes para saber si la res tenía o no tuberculosis?", ya que sí la padecía "lo lógico hubiera sido aplicar las medidas establecidas en estos casos para conocer si existe contagio a otras reses desde el momento del sacrificio".

La organización agraria pide explicaciones del motivo por el que "en su momento no se realizaron las pruebas necesarias para detectar, o desestimar, con seguridad la existencia o no de la enfermedad".

Según ha indicado el Servicio Territorial de Agricultura a UCCL, la ganadería afectada, cuyo ganado se encuentra ahora en Extremadura, se le realizará cuando regresen la prueba o test con gamma-Interferón, que es más precisa y más cara que la prueba tradicional de la tuberculina, si bien el problema es que los resultados suelen tardar entre 15 y 30 días, tiempo en el que el ganado ha de estar aislado.