Más poderosos que un gran rascacielos


La arquitecta vietnamita Tran Thi Thanh Van ha ayudado a salvar el parque que contribuyó a construir hace 50 años

La arquitecta vietnamita Tran Thi Thanh Van ha ayudado a salvar el parque que contribuyó a construir hace 50 años

Esta es una historia de David contra Goliat. De un matrimonio de ancianos de Hanoi que le echó un pulso a la mayor inmobiliaria del país y lo ganó. Gracias a su tesón, el parque de la Reunificación de la capital del norte de Vietnam, el mayor pulmón verde de la ciudad y símbolo del llamado trabajo socialista, se ha salvado de la construcción de un gran complejo hotelero de lujo.

Tran Thin Thanh Van, una arquitecta de 68 años, vio a las excavadoras trabajando en el parque que años antes había ayudado a construir y decidió que debía actuar. Entre 1958 y 1960 y sin recibir nada a cambio, los estudiantes levantaron esta zona de recreo en un lugar donde en la época colonial había un vertedero. Ahora, pasado el tiempo, muchos de ellos siguen reuniéndose en el parque para jugar a bádminton, fútbol o practicar taichí. Thanh Van y su marido forman parte de ese grupo.

Cerca de 400 habitaciones La arquitecta volvió de un viaje al extranjero con la idea de parar el proyecto inmobiliario. Tras algunas pistas erróneas, averiguó que el Ministerio de Construcción descartaba el uso de este parque para usos comerciales. Y se enteró de que el principal inversor detrás de la operación, una sociedad de Singapur llamada SIH, ocultaba en realidad a la mayor compañía inmobiliaria de Vietnam, VinaCapitalLand. Al final, resultó que el principal objetivo de la trama de operaciones era la construcción de un hotel de 376 habitaciones de la cadena Novotel.

El temor de Van era que, una vez construido el hotel, los propios vietnamitas no podrían disfrutar más del parque. "Nos dijeron que el hotel se iba a convertir en un resort (complejo)", asegura la arquitecta. "¿Y qué es un resort? Los vietnamitas no saben inglés, pero entienden que un resort es un lugar para que disfruten otras personas, no ellos"

En febrero, Van escribió una carta abierta al Comité Popular de Hanoi pidiendo que se detuviera el proyecto. La misiva consiguió relevancia en varios medios de comunicación. Y un antiguo ministro y varias ONGs extranjeras también manifestaron públicamente su apoyo a la arquitecta.

En paralelo, el Ministerio de Construcción anunció que el hotel violaba las directrices de uso del suelo, mientras los inversores alegaban tener las autorizaciones pertinentes y haber gastado ya 15 millones de dólares (12 millones de euros) en la primera fase.

La decisión final llegó al primer ministro, Nguyen Tan Dung, quien ordenó el pasado 13 de abril que se detuviera el proyecto y se buscara para él otro emplazamiento.