Cepesca creará un grupo de trabajo para presentar a la Administración española medidas ante la crisis

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Rechaza una política pesquera común de TACs y cuotas, y plantea un sistema basado en derechos o en la gestión del esfuerzo de pesca

BILBAO, 22 (EUROPA PRESS)

La Confederación Española de Pesca (Cepesca), que agrupa a 46 asociaciones de armadores, 1.550 empresas y 1.897 buques pesqueros de bajura y altura, acordó hoy la creación de un grupo de trabajo que estudie qué posibles alternativas se pueden plantear a la Administración española para hacer frente a la crisis, según informó su secretario general, Javier Garat.

La junta directiva de Cepesca se reunió hoy en Bilbao, a bordo del buque Hospital del Instituto Social de la Marina "Juan de la Cosa", para abordar la coyuntura socioeconómica y algunos de los principales puntos de interés para el sector pesquero nacional.

Según explicó Garat, la junta decidió constituir "un pequeño grupo de trabajo para estudiar qué posibles alternativas, vías y soluciones se pueden plantear a la Administración española, con el fin de intentar recuperar al menos parte de lo perdido en los últimos meses".

Garat indicó que, "como cualquier otro sector económico", el pesquero está sufriendo la crisis, debido al menor consumo y a que el precio del pescado está por los suelos". Por ello, al igual que se ha hecho en otros sectores de la economía española, Cepesca presentará propuestas "para intentar salir de esa crisis y ver qué reacción conseguimos de la Administración central".

En el análisis de la situación, Cepesca ha constatado que la crisis económica y mundial "está afectando seriamente al sector pesquero". "Afortunadamente -dijo- el precio del gasóleo ha bajado en el último año y, por tanto, esas complicaciones que teníamos el año pasado no las tenemos ahora".

Sin embargo, aseguró que el precio del pescado "está por los suelos, más bajo que nunca, y se está produciendo una reducción del consumo, que está repercutiendo directamente en los precios". Además, indicó que "se está dando la circunstancia de que en algunas especies hay sobreoferta, tanto por producción nacional como por importaciones de terceros países, lo que está provocando una caída de precios espectacular, lo que repercute en los ingresos de los armadores".

Por otro lado, señaló que la crisis financiera "está afectando directamente a la tesorería de las empresas, que están teniendo cada vez más dificultades para poder renovar las pólizas de crédito y para obtener financiación".

LIBRO VERDE

Otro de los asuntos tratados en la junta de hoy fue la aprobación por parte de la Comisión Europea de un Libro Verde sobre el futuro de la política pesquera común, que, según Garat, tendrá que ser analizado y estudiado "en profundidad". Así, aseguró que la asociación trabajará para que los intereses de España "se vean defendidos en la futura reforma de la política pesquera común" que, a su juicio, "no está funcionando todo lo bien que debería".

En su opinión, es necesario analizar "muy seriamente el sistema de gestión de los recursos pesqueros de la flota que existe en la UE, que hoy en día está centrado prácticamente en un sistema de TAC y cuotas rígido que provoca que los españoles acabemos con muy pocas cuotas de pesca", además de la "rigidez a la hora de los intercambios de cuotas con otros países".

Para Garat, una política pesquera común eficiente debe apoyarse "o bien en un sistema basado en la gestión del esfuerzo de pesca o un sistema de derechos de pesca, mejor que en un sistema basado en TAC y cuotas".

A este planteamiento, añadió una reestructuración adecuada de la flota "que los armadores tenemos que asumir responsablemente este año y los próximos", para poder conseguir en el futuro "una pesquería mucho más sostenible de la que tenemos ahora y que nuestros armadores y trabajadores puedan vivir mejor porque la actividad es más rentable".

PLAN MERLUZA

En cuanto al nuevo plan de gestión de la merluza norte, Garat afirmó que "el rendimiento máximo sostenible es un objetivo loable por parte de la Comisión Europea, que ha sido asumido por parte del Consejo Europeo, con lo cual, de aquí a 2015, nos guste o no, no quedará más remedio que asumirlo".

No obstante, se preguntó "por qué propone la Comisión Europea intentar conseguir llegar al rendimiento máximo sostenible en el año 2009, si los objetivos que se han acordado en el ámbito del Consejo Europeo es llegar en el año 2015".

El responsable de Cepesca insistió en que, en el caso concreto de la merluza norte, la Comisión Europea "nos está proponiendo unas medidas mucho más estrictas tanto en TAC y cuotas, como en posibilidades de captura y en medidas de control, que no parece lo más adecuado en una situación como la actual de crisis, en la que los armadores están mirando el céntimo de euro y, sobre todo, si tenemos en cuenta que la población de merluza está en un estado saludable".

Garat destacó que, en general, la política de control "ha sido muy criticada por las organizaciones europeas", porque "no se han seguido los procedimientos adecuados a la hora de poner en marcha esas propuestas y porque hay mil aspectos técnicos concretos, que hemos puesto sobre la mesa a la Comisión Europea, que hacen inviable esas propuestas de control".

"Si sale adelante tal y como lo propone la Comisión, saldrá un documento muy bonito, pero no se podrá aplicar y generará mucho más gastos a los armadores y administraciones. Esa política de control fracasará si no se tienen en cuenta los intereses del sector pesquero y la realidad del día a día de la pesca", advirtió.

PLAN DE CONTROL DEL TIBURON

Por otro lado, Garat se refirió al plan de control de pesca del tiburón con el que la Comisión Europea pretende controlar que no haya corte de aleta y se tire el cuerpo por la borda y lo consideró "una locura y algo irracional".

El secretario general de Cepesca señaló que en España no se da la práctica del 'finning', consistente en el corte de la aleta del tiburón, ya que el cuerpo de este escualo "tiene distintos usos por distintos canales de comercialización que nos permite poder rentabilizar esa pesquería".

Garat advirtió de que "si se hace lo que pretende la Comisión Europea, los gastos que generaría en los armadores serán muy superiores a los actuales, de tal forma que podría ser hasta inviable la actividad pesquera de los palangreros de superficie".

Tras insistir en que España rechaza la práctica del 'finning', reconoció que sí se da en los países asiáticos y señaló la necesidad de erradicarlo "a través de las organizaciones regionales de pesca, con la cooperación internacional, para intentar conseguir que se prohíba en todo el mundo".

Asimismo, destacó la necesidad de que el resto de países "ponga ya freno, de una vez, al incremento de la flota que captura tanto el pez espada como tiburones y eso hay que hacerlo en el ámbito de las organizaciones regionales de pesca, porque si no se hace así, todos los esfuerzos que haga España o la UE no servirán para nada". En ese sentido, indicó que "la gran competencia viene de la flotas asiáticas en aguas de terceros países e internacionales".

Cepesca propone aplicar medidas de control como la separación del cuerpo de las aletas, de forma que las aletas se metan en bolsas identificadas con números para que se sepa en todo momento a qué cuerpos pertenecen, "de tal forma que cuando se llegue a puerto, los inspectores puedan saber perfectamente el número de aletas y cuerpos que se están desembarcando en ese momento".

Además, destacó que este sistema "podría ayudar a mejorar la trazabilidad del producto, puesto que si esa etiqueta se mantiene en los siguientes eslabones de la cadena comercial, el consumidor podría tener más información". "Es una solución más sencilla y no tendría el impacto socioeconómico tan grande que va a tener lo que proponen", advirtió.