La Policía australiana investiga las actividades de un buque ecologista en la Antártida

  • Sídney (Australia), 21 feb (EFE).- La Policía australiana abordó un barco conservacionista para investigar sus actividades de acoso a balleneros japoneses en aguas de la Antártida, según denunció hoy el jefe de la embarcación.

La Policía australiana investiga las actividades de un buque ecologista en la Antártida

La Policía australiana investiga las actividades de un buque ecologista en la Antártida

Sídney (Australia), 21 feb (EFE).- La Policía australiana abordó un barco conservacionista para investigar sus actividades de acoso a balleneros japoneses en aguas de la Antártida, según denunció hoy el jefe de la embarcación.

Paul Watson, capitán del buque "Steve Irwin" de la organización ecologista Sea Shepherd, indicó que agentes federales subieron anoche al navío, atracado en el puerto de Hobart, y se incautaron de grabaciones de vídeo, cuadernos de bitácora y otra documentación.

La Policía dijo que tenían órdenes de investigar las actividades del barco tras recibir una denuncia de los pesqueros nipones de que éstos habían sido agredidos por los conservacionistas.

Watson se quejó de que se les investigue a ellos y no a los balleneros, que a su juicio están capturando cetáceos incumpliendo la prohibición expresa a ello en aguas del continente helado, y que el Gobierno australiano está cediendo a las presiones diplomáticas de Tokio.

Hace dos semanas, el "Steve Irwin" suspendió su persecución de los balleneros por el cada vez mayor riesgo de que ocurra un incidente violento si continúan los roces con los barcos nipones.

Ambas partes se acusan mutuamente de haber causado los enfrentamientos, como el que la semana pasada resultó en una colisión sin víctimas, u otro que dejó heridas leves a dos activistas por dispararos con un cañón de agua.

Los ecologistas respondieron lanzándoles botes de ácido corrosivo, aunque no causaron daños graves.

Japón, que ha calificado de "terroristas" a los activistas, tiene previsto cazar este año 935 ballenas minke y 50 de aleta durante su programa anual de capturas para "fines científicos", para eludir la prohibición de la Comisión Ballenera Internacional.

En 2008, la labor del "Steve Irwin" dificultó la faena de los pesqueros hasta el extremo de que cazaron menos de la mitad de los cetáceos de las cuotas que se habían asignado.