Oceana indica que los "vacíos legales" han permitido a una empresa procesar clandestinamente 11.400 kilos de aletas de tiburón

HUELVA, 11 (EUROPA PRESS)

La organización internacional que trabaja para proteger y recuperar los océanos del mundo 'Oceana' indicó hoy que los "vacíos legales" existentes en la legislación europea han permitido que una empresa de Huelva, "que operaba sin ningún tipo de documentación ni licencia de actividades", se hiciera con 11.400 kilos de aletas de tiburón y las procesase ilegalmente con la intención de comercializarlas.

La organización internacional de conservación marina apuntó en un comunicado las operaciones ilícitas relacionadas con la pesca de tiburones, como el aleteo, y subrayó que "en la actualidad España es el primer país exportador de aletas de tiburones de Europa".

Así, el director ejecutivo de Oceana en Europa, Xavier Pastor, aseguró que se trata de especies "altamente vulnerables a la sobrepesca, incluso algunas amenazadas de extinción, y su explotación y comercialización precisa un control y regulación rigurosos", por lo que consideró "inexplicable que esta empresa haya estado operando durante meses comercializando estos productos de forma ilegal".

Oceana felicitó al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) y los funcionarios del Servicio Andaluz de Salud (SAS) y de Inspección Pesquera de la Junta de Andalucía en Huelva por la intervención en la operación y la inmovilización de la mercancía.

Según fuentes del Puerto de Celeiro, la empresa pesquera "estaba ya tramitando las autorizaciones desde el inicio de la actividad hace cinco meses. Es una historia que ya conocemos", según comentó la responsable de la campaña de tiburones de Oceana en Europa, Rebecca Greenberg, "encontramos una actividad ilegal relacionada con la lucrativa pesca de tiburones, y los implicados acaban culpando a otros por la pérdida de papeles o la demora en la tramitación de autorizaciones".

Las aletas incautadas, cuyo valor en el mercado está estimado en unos 136.800 euros, estaban destinadas a Hong Kong, donde terminarían como ingrediente principal en la sopa de aleta del tiburón. La sopa es un plato tradicional asiático que hoy día se ha convertido en un símbolo de la desaparición de los tiburones.

Mientras históricamente era una rareza dirigida a satisfacer los gustos de la minoritaria clase alta en China, hoy día, con las mejoras en las técnicas pesqueras y una creciente y próspera clase media, la demanda de este producto se ha disparado, "aniquilando las poblaciones de tiburones ya sobre explotadas y llevando en muchos casos a la práctica cruel y derrochadora del aleteo".

El aleteo está prohibido en la Unión Europea y los pescadores europeos deben conservar a bordo todos los cuerpos y las aletas de tiburón. Sin embargo, Oceana señaló que el reglamento europeo "es uno de los más laxos del mundo, ya que existen derogaciones que permiten cortar las aletas a bordo y descargar aletas y cuerpos en puertos diferentes".

Por este motivo, Oceana reclamó la eliminación de estas lagunas legales en el reglamento del aleteo, y pide una política de 'fins attached' o 'aletas adheridas' por la que los tiburones se tienen que desembarcar con las aletas adheridas al cuerpo de manera natural.